El aceite de oliva es el ingrediente estrella; el jamón ibérico, un orgullo nacional; y los vinos españoles, el acompañante ideal para brindar. La dieta mediterránea en España es una aventura gastronómica donde vas a encontrar infinidad de recetas y lugares para comer delicioso, variado y, sobre todo, saludable.
Pero, ¿sabes cómo disfrutar de la dieta mediterránea? La mejor forma, es conocer su cocina tradicional y los ingredientes frescos que son tan importantes para esta dieta. ¡Pero no solo eso! También es disfrutar de su preparación, de los olores, de la calidad de los productos y sobre todo, con amigos y amigas o familiares.
¿Qué productos son
protagonistas en la dieta
mediterránea?
El más famoso, el aceite de oliva, conocido como “oro líquido”. Se obtiene de la oliva o aceituna, rico en ácido oleico, que reduce los niveles de colesterol. También las verduras y frutas son productos esenciales en las recetas españolas, como por ejemplo el plátano de las islas Canarias o las uvas, fruta protagonista del ritual de año nuevo español, entre muchas otras.
Algunos platos típicos son las ensaladas frescas en verano, con base de patata o lechuga; los cocidos bien calientes en invierno con legumbres, verduras y alguna pieza de carne; o una buena paella con arroz, azafrán pollo, conejo, judía verde, sal y tomate. ¡Entre muchos otros platos saludables!
Comer cordero lechal en Aranda de Duero
Lo mejor es hacerlo en el mes de junio, durante las Jornadas Gastronómicas del Lechazo y el Asado, cuando algunos asadores de Aranda (en Burgos, Castilla y León) ofrecen un menú basado en los productos de la tierra y se pueden visitar las curiosas bodegas subterráneas. De hecho, esta zona también es conocida por estar en plena Ribera del Duero cuyos vinos también tienen una fama más que merecida. ¿Otro plato típico de carne emblemático de Castilla y León? El cochinillo de Segovia.
A la rica calçotada
Esta tradición culinaria típica de Cataluña y con más de un siglo de vida implica disfrutar de comer con las manos los calçots, probar la salsa salvitxada y pasarlo en grande rodeado de un grupo de amigos. ¿Y qué son los calçots? Una variedad de cebolla dulce, alargada y blanca que se come asada a la brasa de una manera muy peculiar (¡existen baberos especiales para no mancharse!). La mejor ruta gastronómica para disfrutar de los calçots tiene que pasar obligatoriamente por Valls (Tarragona), a ser posible el último domingo de enero durante la Gran Fiesta de la Calçotada. Seguro que si pruebas esta tradición acabarás manchado, pero feliz.
El “arte” de las sardinas espetadas en la Costa del Sol
Verdadera adicción es la que causa esta forma de preparar, servir y probar el pescado en esta zona de Andalucía desde el siglo XIX. Aunque encontrarás este plato en restaurantes, lo más típico es probar los espetos en los chiringuitos a orillas del mar. Pero, ¿qué es un espeto? Consiste en ensartar las sardinas en cañas y cocinarlas en brasas al aire libre situadas en barcas en la playa. Por cierto, ¡nada de usar tenedor y cuchillo para saborear un espeto recién hecho!
Combatir el frío a base
de cocido
Existen multitud de variedades de este plato típico español: el lebaniego de Cantabria, el maragato de León, el pote asturiano… En esta ocasión queremos centrarnos en el cocido madrileño, famoso por servirse en lo que se llama “tres vuelcos”: sopa, garbanzos y verdura y, por último, las carnes. Lo bueno es que además entre febrero y marzo se suele celebrar en toda la Comunidad de Madrid la Ruta del Cocido Madrileño, que recorre varios restaurantes.