La Mesa de Trabajo del Sistema Nacional de Gestión Integral del Riesgo (Sinagir) abordó medidas para garantizar profundidad de dragado del río Paraná y así mejorar navegabilidad en puntos críticos. Esta aprobación se debe a un fuerte pedido del complejo exportador agrícola del litoral argentino, por la falta de obras de dragado a mediano y largo plazo.
A la par, las últimas semanas se acumuló el descontento de entidades portuarias, marítimas e, incluso, sindicales, por los impedimentos en la navegación fluvial derivada de la bajante extrema e histórica del Paraná.
Bajo el título de “El río suena: se viene otra bajante y es imperioso solucionar el dragado de la hidrovía”, la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas (Capym), la Cámara de Puertos Privados Comerciales (Cppc) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) expresaron su preocupación por el crítico panorama que atraviesa la actividad portuaria y que afecta severamente la competitividad de las exportaciones de nuestro país. Esto se debe, a juicio de las entidades, “a la grave situación que estamos atravesando en el marco de la emergencia hídrica, producto de la bajante extraordinaria de los ríos Paraguay y Paraná”.
Pero ayer la Mesa de Trabajo del Sinagir, dependiente del Ministerio de Seguridad, decidió dar lugar a estas peticiones.
Esta situación, que impide la normalidad en la navegación, obliga a transportar mercadería hacia otros puertos argentinos por vía terrestre, con el consiguiente impacto sobre la seguridad vial, el mayor deterioro de la infraestructura vial y ferroviaria y el aumento de los costos logísticos.
“Tampoco puede soslayarse la circunstancia que atraviesa el proceso de contratación de los trabajos de dragado de la vía navegable troncal en el marco de la Licitación Pública N° 13/21 lanzada por la Administración General de Puertos y cuyo objeto es contratar, para el corto plazo, el dragado de mantenimiento de la vía navegable troncal, teniendo en cuenta que dicha licitación se ha dejado sin efecto”, aseguraron las entidades.
Insistieron en “la necesidad de continuar con aquellas tareas de mantenimiento de la vía navegable que garanticen su operación y avanzar en los procesos necesarios para dotarla de mejoras en su diseño e incorporación de la tecnología de punta que una infraestructura de estas características merece”.
(IB)