El presidente Alberto Fernández se reunió ayer con el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Qu Dongyu, con quien evaluó “el impacto del aumento de los precios en los alimentos a nivel mundial” y coincidió en la necesidad de “alcanzar una salida pacífica al conflicto en Ucrania”, se informó oficialmente.
Un comunicado de la Casa Rosada indicó que Fernández y Qu Dongyu evaluaron “las repercusiones del covid-19 y la guerra en Ucrania para la seguridad alimentaria mundial”, y que el mandatario argentino aseguró que “Argentina está dispuesta a continuar cumpliendo un rol central frente a los desafíos que presenta el contexto internacional”.
El presidente estuvo acompañado por el canciller Santiago Cafiero, quien firmó junto con el representante Adjunto ad Interim de la FAO en Argentina, Tito Díaz Muñoz, el “Programa País” para 2022-2025, que funcionará como “herramienta de cooperación y planificación estratégica para implementar diversas acciones y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030”.
La iniciativa prevé además la participación de diferentes ministerios nacionales para contribuir a lograr “sistemas agroalimentarios más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles en pos de alcanzar una mejor producción, nutrición, medio ambiente y una mejor vida para todos”, se explicó.
Fernández señaló en ese sentido que “un comercio abierto, más justo, transparente y previsible desempeña un papel fundamental para garantizar y respaldar la seguridad alimentaria mundial”.
Y destacó que la Argentina y los países integrantes del Grupo Cairns (naciones agroexportadoras que buscan la liberalización del comercio internacional de productos agroalimentarios) continuarán reclamando ante la OMC (Organización Mundial de Comercio) “la reanudación de las negociaciones referidas a subsidios y acceso a mercados”, añadió el comunicado oficial.
Fernández valoró además las iniciativas de la FAO en favor de “la innovación y la digitalización de la agricultura y puso a disposición los recursos científicos, universidades y start-ups nacionales, en base al reconocimiento internacional y la tradición de la Argentina en esta materia”.
(AG)