¿Es un psicópata, un santo o mató por la herencia? Esa pregunta sobrevuela el triple crimen de Ramallo. Pablo Damián Grottini (42) está acusado de haber asesinado a su madre, Teresita Di Martino (61), su hija Ailén (10) y su único hermano, Germán (32).
La hipótesis de la fiscal de la causa, María Belén Baños, es que podría haber provocado las muertes al inyectar “aire” por la vía del suero para causarles un infarto.
El empleado de la funeraria Exequiel Service SA quedó imputado por el “triple homicidio calificado por el vínculo, por la alevosía y por el medio empleado”.
“La primera vez que lo vi fue cuando lo detuvieron. Estaba acongojado, todavía procesaba la muerte de la mamá y lo sorprendió la acusación”, explicó a Clarín el abogado del acusado, Jorge Ingrata.
Según el primer testimonio del acusado, en todo momento se desligó de las tres muertes, e incluso señaló a una de las enfermeras como responsable de la muerte de Teresita. Pero la fiscal contó que “la señora entró con un leve malestar y en pocas horas falleció de un paro cardiorrespiratorio”.
(JML)