El Consejo de la Magistratura, el organismo que elige y remueve magistrados, en su nueva versión ampliada con 20 integrantes, sigue sin poder avanzar ni ponerse de acuerdo por cuestiones mínimas de organización: por ejemplo, decidir quién preside cada una de las cuatro comisiones internas del organismo. La pelea, sin embargo, no es tanto entre oficialismo y oposición, sino que se alimenta de las diferencias internas entre los opositores de Juntos por el Cambio y los jueces más alejados del Gobierno.
En la reunión del último jueves, cuando los consejeros fracasaron para llegar a un acuerdo, el presidente de la Corte y del Consejo, Horacio Rosatti, les pidió un esfuerzo para llegar a un consenso, que no llegó. Les pidió diálogo, pero desde entonces no hubo contacto entre los consejeros para acercar posiciones, aunque esperan reunirse esta semana para llegar al jueves con el problema zanjado. Diego Molea, representante de los académicos, hizo el mea culpa: “Ha habido cierta incapacidad entre nosotros para ponernos de acuerdo. Lo lamento”. Y Jimena Latorre, consejera por los abogados, advirtió: “La sociedad, la Argentina, nos está mirando”.
El nuevo Consejo de la Magistratura de 20 miembros está integrado por una Comisión de Selección de jueces, que discute y organiza los concursos; una de Acusación, que promueve los juicios políticos; otra de Disciplina, que analiza las sanciones; y otra de Administración, para el manejo de fondos del Poder Judicial. A ellas se sumó una quinta comisión, de Reglamentación.
La lógica ordena que en una situación de equilibrio las comisiones tienen que reflejar eso, con una igualdad de número de integrantes de cada lado e igualdad en la distribución de los presidentes de las comisiones.
(FB)