La Cámara de Diputados avanzó anoche con la aprobación del sistema de Boleta Única de Papel en las elecciones presidenciales y de legisladores, impulsado por la bancada de Juntos por el Cambio (JxC) y el interbloque Federal y que es rechazado por el Frente de Todos (FdT). El proyecto fue apronado por 132 votos. Hubo 104 votos en contra y 8 abstenciones.
Ante la ausencia del titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, quien integra la comitiva que viajó con el presidente Alberto Fernández a Los Ángeles para asistir a la IX Cumbre de las Américas, el plenario era presidido por el vicepresidente del cuerpo, Omar De Marchi (PRO).
La oposición consiguió reunir un estricto quórum de 129 diputados con sus propios legisladores, ya que el FdT había anticipado que no bajaría al recinto porque considera que se trata de un tema que no está en “la agenda de la gente”.
El quórum se conformó con 115 diputados de JxC —no estuvo presente el presidente del bloque de la UCR, Mario Negri, que padece coronavirus—, ocho del Interbloque Federal, dos de Juntos por Río Negro, dos de Avanza Libertad, uno del bloque Ser y uno de la Libertad Avanza.
Al abrir el debate, y en representación del dictamen de la mayoría, el diputado radical Miguel Nanni afirmó que “el 90 % de los países democráticos del planeta tienen este sistema que hoy estamos tratando. La boleta única nos va a garantizar que la persona a la que queremos votar va a estar en el cuarto oscuro”.
Desde el FdT, el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Hernán Pérez Araujo, señaló que “este sistema, en vez de solucionar el problema de la lista sábana, lo agrava”.
“El 60 % de la población argentina no va a tener toda la oferta electoral en la boleta y eso complejiza la elección”, dijo y destacó que la oposición con el régimen actual “ganó cinco de las ocho elecciones” que se celebraron en los últimos años.
Señaló que “algunos han sido elegidos cuatro, cinco veces legisladores bajo este sistema, nunca se quejaron”, y afirmó que “sería bueno que se haga una reforma constitucional para limitar los mandatos”.
En su discurso volvió a pedir, como lo hizo cuando presidió el plenario de comisiones, “empezar a trabajar en una agenda de consenso para tratar los temas que le importan a la gente”.
“Este tema esta lejos de los problemas de la ciudadanía, esto es un problema de la agenda política, de la casta, si quieren, parafraseando a un dirigente opositor”, dijo en alusión al libertario Javier Milei.
En tanto, el exministro del Interior y diputado del Interbloque Federal Florencio Randazzo dijo que el sistema electoral vigente “es confiable, pero es necesario cambiar el instrumento”, porque también para el robo de boletas “se requieren fiscales pagos, con lo cual las estructuras políticas de quienes son gobierno tienen ventaja en relación a los que no tienen manejo de gobierno, y la boleta única viene a suplir estos problemas”.
La diputada del FdT Varinia Lis Marin dijo que “convengamos que la boleta partidaria es más simple que diseñar una campaña en los medios de comunicación” y señaló que los opositores “reconocen que no hemos sufrido casos de fraude”.
“Los vicios que se endilgan a la lista sábana no se resuelven sino se agravan”, agregó, y advirtió que habrá “dificultades para realizar elecciones simultáneas”.
La diputada de izquierda Romina del Plá volvió a reclamar “un financiamiento total del Estado” y cuestionó el dictamen impulsado por bloques opositores porque “deja en manos de los jueces electorales un montón de resoluciones de la Boleta Única de Papel, lo que genera un alto grado de discrecionalidad y se induce el voto a lista completa”. Por el socialismo, Enrique Estevez dijo que “este proyecto de boleta única viene a fortalecer nuestra vida democrática, la de nuestras instituciones”.
(JML)