El kirchnerismo busca forzar la convocatoria a una sesión especial en el Senado, que pretende para este jueves en apoyo a la vicepresidenta Cristina Kirchner, tras el intento de magnicidio del que fue víctima el jueves de la semana pasada.
Deberá hacerlo en soledad, con la ayuda de bloques aliados y algunos opositores que mostraron disposición a acompañar, ya que Juntos por el Cambio mantiene su decisión de no acompañar la convocatoria. El principal conglomerado opositor considera que la expresión de repudio al atentado firmado por todos los bloques en la noche del mismo jueves es más que suficiente.
Con ese objetivo en la mira, el jefe del interbloque oficialista, José Mayans (Formosa), contactó a senadores de bloques aliados para asegurarse su presencia en la sesión especial y así reunir el quorum necesario que les permita abrir la sesión. De todas maneras, la convocatoria todavía no es oficial.
Además, el oficialismo empezó a organizar un operativo para traer a Buenos Aires a muchos senadores propios, que se habían ido a sus provincias la semana pasada con la idea de que esta semana la Cámara Alta no iba a sesionar. De que puedan llegar todos a tiempo dependerá que la reunión pueda cristalizarse, como aspiran el sector ultrakirchnerista del bloque,
El tanteo oficialista en la búsqueda de reunir el quorum necesario se extendió a senadores propios que superan trances relacionados con su salud, como el puntano Adolfo Rodríguez Saá, que se encuentra en reposo médico luego de haber superado una neumonía que obligó a internarlo por casi una semana.
La decisión de llamar a sesión fue adoptada por el oficialismo luego de una reunión de bloque celebrada esta tarde en la que participaron una veintena de los 35 senadores que tiene el Frente de Todos y en el que se definieron los términos de la reunión, que será corta para permitir el regreso de los legisladores a sus distritos antes del fin de semana.
(AG)