La banda operaba en San Nicolás y Rosario, al menos eso determinaron los investigadores que este martes ordenaron la detención de cinco hombres y una mujer que realizaban secuestros extorsivos. Los seis imputados cayeron después de 16 allanamientos realizados por la Policía Federal.
Fue el juez federal de San Nicolás, Carlos Villafuerte Ruzo, quien ordenó los operativos en Beccar, Martínez, Wilde, Moreno, Lanús, Villa General Savio, Tortuguitas y Gerli. También allanaron un hotel, una casa y la Alcaidía 1 bis de la Ciudad de Buenos Aires, donde uno de los acusados estaba detenido.
Los fiscales federales de San Nicolás, Matías Di Lello, el fiscal Javier Arzubi Calvo, de la fiscalía N°1 de Rosario, y la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (UFECO), a cargo de Santiago Marquevich, empezaron la investigación conjunta después de una serie de hechos que sorprendieron por su logística.
La banda contaba con una logística "sofisticada" y "capacidad operativa", confirmaron los investigadores. Estas características los sorprendieron porque se trata de una modalidad en baja y que, con penas cada vez más graves y pesquisas más especializados, fue perdiendo protagonismo en el mundo delictivo.
La banda, contaron en un comunicado publicado en el sitio Fiscales.gob.ar, hacía tareas de inteligencia previas para garantizar el éxito de los secuestros. Realizaban falsos operativos judiciales o policiales para capturar a sus víctimas o irrumpiendo en sus propiedades con copias de la llave.
Para realizar los secuestros, la banda alquilaba una casa en un barrio privado de San Nicolás adonde trasladaban a las víctimas hasta que concretaran el pago del rescate.