Geofrey Cardozo y Horacio Sánchez Mariño dialogarán esta tarde sobre el Proyecto Humanitario de identificación de soldados cuyos cuerpos descansan en el cementerio de Darwin. Reflexionarán sobre construir la paz después de haber vivido la guerra.
Será hoy a las 17, vía Zoom. Como parte de la agenda de actividades conmemorativa por los 40 años de la restitución democrática, desde la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) invitan a la charla virtual “Conversaciones entre veteranos”, en la que dos excombatientes en la guerra de Malvinas, reflexionarán sobre habitar y construir la paz mundial.
Quienes deseen participar podrán hacerlo mediante el enlace de Zoom: Conversaciones entre veteranos, ID de reunión: 857 1942 6911 - Código de acceso: 293196.
“Nos encontraremos para reflexionar, a más de cuatro décadas del conflicto armado, ¿cómo se construye y fortalece la paz?, ¿cómo sostener escenarios de paz en la actualidad?”, señalan desde la organización.
“Los conflictos, la inseguridad, las instituciones débiles y el acceso limitado a la Justicia continúan suponiendo una grave amenaza para el desarrollo sostenible”, afirman desde Naciones Unidas. El número de personas que huyen de las guerras, las persecuciones y los conflictos superó los 70 millones en 2018, la cifra más alta registrada por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en casi 70 años.
En ese marco y en línea con los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, desde la Unne se asume el compromiso de fortalecer las instituciones con miras a afianzar una sociedad pacífica.
Soldados por la paz
Los veteranos de Malvinas, Geoffrey Cardozo y el correntino Horacio Sánchez Mariño, se encuentran a cuatro décadas del conflicto bélico del atlántico Sur.
El excoronel británico es conocido por su trabajo de sepulcro y posterior identificación de los soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin de la Isla Soledad. Lo que le valió una conominación al premio Nobel de la Paz, junto con Julio Aro, veterano argentino con quien emprendieron el proyecto humanitario de identificación de aquellos “Soldados solo conocido por Dios”.
Cardozo se incorporó al cuartel general del ejército británico una vez finalizada la guerra en Malvinas, y fue enviado para garantizar buenas condiciones de contención para las tropas inglesas. Pero su conocimiento del español y la cruda realidad de cuerpos sin nombres, reencauzaron su labor: identificar y dar entierro decente con honores militares a esos soldados argentinos.
Sánchez Mariño fue a Malvinas como parte del Batallón de Helicópteros de Asalto. Con dos o tres oficiales con experiencia, integró ese equipo junto con otra veintena de noveles pilotos, prácticamente sin experiencia, con apenas el título alcanzado ese año o el anterior. Su currículum dice hoy que es coronel retirado del Ejército Argentino, veterano de la guerra de Malvinas y doctor en Ciencias Políticas. Fue segundo comandante de Aviación del Ejército Argentino, jefe de Operaciones de la Misión de Estabilización de la Naciones Unidas en Haití (Haití);, oficial de Enlace Argentino en Shape (Comando Supremo de la Otan. Mons, Bélgica), oficial de Operaciones Aéreas en Unprofror (Ex-Yugoslavia); jefe del Batallón de Helicópteros; jefe del Grupo Aéreo Embarcado en el Rompehielos Almirante Irízar.
Ambos, con la experiencia de guerra, reflexionarán sobre la importancia de construir y sostener la paz, en un encuentro virtual, en el marco del 40 aniversario de la democracia argentina.