Tras el escándalo de la última sesión, que se levantó por falta de quórum en medio de gritos, tanto en el oficialismo como en la oposición saben que en el Senado no hay margen para otro papelón y, por eso, hay una firme decisión de ambos sectores de buscar un consenso y acordar el temario para sesionar el 13 de abril.
En principio, la puja por el control de la Cámara alta, un territorio que durante tres años se manejó en base a las exigencias de Cristina Kirchner, se mantiene encendida y la muestra está en que tanto el Frente de Todos como Juntos por el Cambio presentaron su propio pedido de sesión especial.
Ambas presentaciones incluyen los mismos proyectos, temas que habían sido planteados para la sesión del 30 de marzo, cuando la oposición se levantó de sus bancas ante una maniobra del kirchnerismo a la hora de interpretar el reglamento para votar una moción de orden solicitada por Alfredo Cornejo que modificaba el orden del día.
Pese al último escándalo, no hubo conversaciones entre el oficialismo y la oposición en estos días de Pascua. Sin embargo, en ambos sectores apuestan a definir un temario consensuado.
Desde el bloque radical que comanda Luis Naidenoff admitieron que ya no hay lugar para más peleas, porque cuentan con 38 senadores.