Federico Sebastián ‘Morenita’ Marín (33), uno de los narcotraficantes más buscados en el país murió en un enfrentamiento a tiros con la Policía Federal (PFA) en Itatí, su tierra natal.
Fue uno de los principales contrabandistas de marihuana del Litoral. Después se convirtió en "arrepentido" y complicó a políticos, policías y funcionarios judiciales en el encubrimiento del tráfico de drogas en Itatí.
Marín -que venía siendo rastreado por escuchas telefónicas desde hacía unos cuatro meses- estaba escondido en una isla ubicada enfrente de Itatí, del lado paraguayo.
El domingo a la noche, cuando una brigada de la División Búsqueda de Personas de la Federal lo cruzó, iba en un auto con su esposa e hijos.
El hecho ocurrió sobre la calle Los Benedictinos casi Gamarra, en cercanías de la terminal de ómnibus de la localidad.
Marín se bajó, llevaba una bandolera cruzada al pecho y empezó a los tiros.
Se produjo un enfrentamiento a balazos con los efectivos de Prefectura y de la PFA. Como resultado, el delincuente fue abatido. En tanto tres hombres de la fuerza resultaron heridos. En el lugar también se encontraban la pareja del narcotraficante junto a su hija adolescente, quienes protagonizaron incidentes con los efectivos que intervinieron en la muerte del criminal. Según establecieron, el narco llevaba una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros en su cintura.
En el vehículo que manejaba tenía otra Glock del mismo calibre y tres revólveres, todos listo para usar.
En total, "Morenita" tenía cuatro pedidos de captura ordenados por jueces de Morón, Chaco, Corrientes y la ciudad de Buenos Aires.
La última condena fue hace apenas unos meses en un mega juicio en el cual también resultó condenado el ex juez federal de Corrientes Carlos Soto Dávila, a quien se encontró culpable de cobrar coimas para proteger narcotraficantes.
Desde mediados de febrero, nadie sabía el paradero de "Morenita" Marín, condenado como uno de los tres capos que manejaba el tráfico de marihuana paraguaya en la ciudad correntina de Itatí. En pleno feriado XL, Marín -quien desde fines de 2022 tenía prisión domiciliaria- pidió permiso a la Justicia para salir de su casa a ir a atenderse a un hospital por unas hemorroides sangrantes. Pero todo era mentira, se dio a la fuga.
El testimonio de Marín fue clave para procesar y llevar a juicio a dos intendentes, policías, gendarmes, abogados y al ex juez federal de Corrientes Carlos Soto Dávila y a dos de sus secretarios, estos últimos juzgados actualmente en Corrientes. Todos terminaron condenados. Según la investigación de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), a cargo de Diego Iglesias, la banda de Marín enviaba cargamentos de marihuana a Tucumán, Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Chaco, Buenos Aires y la Villa 21 de la Ciudad de Buenos Aires. “Morenita” recién fue apresado en octubre de 2018 cuando una patrulla de Gendarmería rodeó su casa, en Itatí. El hombre estaba fuertemente armado y se entregó después de una larga negociación. (NG).