Luego de un día de búsqueda hallaron ayer el cuerpo sin vida del pescador misionero de 42 años que había desaparecido en las aguas del río Paraná, en Ituzaingó.
Fue identificado como Carlos Andrés Carossini (42), oriundo de la capital misionera, quien fue de pesca junto a otro amigo el jueves por la mañana y ambos cayeron al agua en la zona del zanjón Loreto, en proximidades de la playa Stella Maris.
Unos pescadores que permanecían cerca lograron salvar al otro hombre, pero Carossini fue arrastrado hacia las profundidades.
La Prefectura Naval Argentina, y otras embarcaciones particulares durante todo el día llevaron a cabo una infructuosa búsqueda que se reanudó con las primeras luces de ayer.
El cadáver fue hallado cuando flotaba, a unos 500 metros aguas abajo del puerto de Ituzaingó, cerca de las 13, a la altura de la Posada de la Luna.
Con respecto a otras precisiones, informaron que el cuerpo apareció a unos 3 kilómetros aproximadamente del lugar donde pescaba con un amigo.
Se cree que la fuerte correntada hizo que el canal lo arrastrara hasta ese lugar.
Los lugareños explicaron que en el lugar donde desapareció suelen formarse bancos de arena, y que es una zona muy peligrosa ya que otras personas también perdieron sus vidas allí.
El cuerpo del misionero luego de ser recuperado del río por miembros de la Prefectura Naval fue llevado a la morgue judicial, donde sus familiares lo habrían reconocido.
Intervino por jurisdicción personal de la Comisaría Segunda de Ituzaingó en colaboración con la investigación de la Fiscalía de turno.
Se dispuso que sea sometido a una autopsia, para lo cual fue trasladado al Instituto Médico Forense de Corrientes.
(Wc)