La Corte Internacional de Justicia (CIJ) se declaró este viernes competente para juzgar la mayoría de las denuncias presentadas por Ucrania sobre la invasión rusa iniciada en 2022, lo que supone un duro golpe para la diplomacia de Moscú, que ya cuenta con un primer pronunciamiento adverso del mismo tribunal.
Ucrania inició el procedimiento ante el máximo órgano judicial de las Naciones Unidas con sede en La Haya días después del inicio de la invasión, el 24 de febrero de 2022.
El presidente ruso, Vladimir Putin, justificó en parte la operación militar por un presunto "genocidio" del que acusó al Gobierno de Kiev en el este de Ucrania, una región de habla rusa.
Dos días después, Ucrania recurrió a la CIJ, negando categóricamente esas acusaciones y alegando que usar como pretexto un "genocidio" para realizar una invasión iba en contra de la Convención de la ONU sobre el Genocidio, de 1948.
Ucrania sostuvo que Moscú "ha intensificado su interferencia en los asuntos de Ucrania hasta alcanzar niveles peligrosos" desde 2004, al punto de "intervenir militarmente" en el país, "financiar actos de terrorismo y violar los Derechos Humanos de millones de ciudadanos, incluido el derecho a la vida".