La reconocida artista María Elena Ferrero de Garnero presentará su nueva propuesta artística titulada “Blanco y Negro” en la Casa de la Cultura de Goya. La exhibición, que se desarrollará del 6 al 14 de junio,
Durante una entrevista concedida a los medios locales, María Elena Ferrero de Garnero compartió los fundamentos estéticos de esta entrega, que promete sorprender al público goyano al distanciarse de manera rotunda del estilo figurativo y paisajístico que caracterizó a sus anteriores muestras artísticas.
Para esta ocasión, la creadora decidió sumergirse por completo en las corrientes de la abstracción, aunque manteniendo un sello identitario inalterable en su paleta: el uso predominante de los tonos oscuros. Según explicó la propia artista, esta elección cromática no es casual, sino que forma parte de un estilo madurado a lo largo de los años y que elige con especial aprecio técnico para dar profundidad, contraste y dramatismo a cada una de sus estructuras.
Una variada colección con elementos de la naturaleza correntina
La muestra “Blanco y Negro” se compone de un catálogo sumamente heterogéneo que desibuja las fronteras entre las artes plásticas convencionales y el diseño de interiores de vanguardia, reuniendo alrededor de quince espejos de gran porte, todos con diseños y molduras únicas.
La propuesta incluye además lámparas escultóricas diseñadas y construidas íntegramente por Ferrero de Garnero, así como mesas ratonas intervenidas con revestimientos, piedras seleccionadas, rodajas de madera, troncos, ramas y hojas secas.
En el plano técnico, la exposición exhibirá piezas que combinan el lenguaje abstracto con el microesquema y el puntillismo manual, dando vida a complejas figuras de estilo arabesco.
La versatilidad de la muestra se extiende a objetos cotidianos y ornamentales:
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Mates y porongos: intervenidos de forma artística y rediseñados conceptualmente para contener sales del Himalaya.
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Velas artesanales: elementos aromáticos y lumínicos integrados que complementan la atmósfera de la sala.
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Disponibilidad comercial: desde la organización confirmaron que la totalidad de las piezas artísticas exhibidas en la Casa de la Cultura estarán disponibles para la venta al público.
Las grandes influencias: el reciclaje de Gaudí y el movimiento de Le Parc
Al momento de desglosar su filosofía creativa, la expositora reflexionó sobre el delicado equilibrio entre lo imaginario y lo real, advirtiendo que, si bien el arte posee una ineludible carga subjetiva, siempre necesita nutrirse de los elementos objetivos que ofrece el entorno natural.
Bajo esa premisa, Ferrero de Garnero rindió un sentido homenaje y reconoció el impacto que tuvieron dos grandes maestros en su formación.
Por un lado, recordó con emoción al recientemente fallecido escultor Julio Le Parc, evocando un viaje de su etapa universitaria realizado con el único fin de estudiar su obra.
De Le Parc adoptó la experimentación con la luz, el movimiento óptico y la premisa fundamental de que el espectador no es un ente pasivo, sino que forma parte activa de la obra al interpretarla.
Por el otro, posicionó al arquitecto catalán Antoni Gaudí como su máximo referente en el plano de la sustentabilidad: de él heredó la técnica de la reutilización de materiales rotos o dañados.
La artista confesó que recolecta fragmentos de espejos, cerámicas y piedras en su hogar para transformarlos y darles una segunda oportunidad, una filosofía de "reciclaje artístico" que se respirará en cada rincón de la Casa de la Cultura desde el próximo 6 de junio.