River le ganó a Carabobo de Venezuela por la Copa Sudamericana, en un partido correspondiente a la segunda fecha del Grupo H. El equipo necesitaba sumar de a tres tras el empate en el debut y logró el objetivo en una noche compleja en el Monumental.
El conjunto de Núñez tuvo serias dificultades en el primer tiempo, condicionado por la lluvia y un rendimiento colectivo impreciso. La falta de claridad generó el descontento del público, que despidió al equipo con silbidos al cierre de la etapa inicial.
Además, el encuentro dejó preocupación por las lesiones de Fausto Vera y Juanfer Quintero, dos piezas importantes en la estructura del equipo. Estas situaciones encendieron alertas de cara al compromiso del fin de semana.
En el complemento, River mejoró a partir de la conducción de Kendry Páez, quien resultó determinante para cambiar el desarrollo. A través de un contraataque, Sebastián Driussi convirtió el gol que definió el resultado.
Con esta victoria, el equipo quedó como líder del Grupo H y recuperó algo de aire en la competencia. Sin embargo, el funcionamiento dejó dudas y obliga a una mejora urgente antes del superclásico frente a Boca por el Torneo Apertura.