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Curiosidades mundialistas

Hechos sorprendentes y curiosos en la historia de los distintosw mundiales.

Sabado, 13 de junio de 2026 a las 19:38

Monti, el primero
El primer gol argentino en un Mundial lo anotó el inolvidable Luis Monti (foto), en Uruguay 1930, en Montevideo, en el debut ante Francia, en el estadio del Parque Central, que finalmente ganaron los albicelestes con ese gol. Argentina terminó siendo subcampeón de ese torneo, detrás de Uruguay. Monti se dio el gusto de consagrarse campeón del mundo en Italia 1934, jugando para la escuadra “azzurra” luego de haberse nacionalizado italiano. Realmente un caso único.

La frustración de Hungría
El Mundial de Suiza 1954 marcó la vigencia de un gran equipo: Hungría, al que se lo llamó el Campeón sin corona, era amplio favorito con sobrados merecimientos, era una verdadera máquina de jugar, pero perdió el partido más importante de sus historia ante Alemania en la final, por 3-2. Su verdugo dejó un mensaje “nunca den  por vencidos a los alemanes”. Lo curioso del caso es que en la etapa clasificatoria, los húngaros habían vapuleado a los alemanes goleándolos por 8-3. El equipo magiar era un ballet por la forma en que jugaba, integrado por grandes cracks como Ferenc Puskas, Sandor Kocsis, Zoltan Czibor y Nandor Hidegkuti, entre los hombres más destacados de un equipo casi perfecto.

El Mundial con más goles
Suiza 1954 fue hasta ahora el mundial con mayor promedio de goles: 5,4 por partido. Se comenzó a usar la táctica de la doble punta de lanza y el partido entre Francia y Yugoslavia fue el primero de los televisados en directo a varios países y este mundial fue el primero televisado de la historia. El goleador fue el húngaro Sandor Kocsis, con 11 goles. Tenía una gran capacidad goleadora en el juego aéreo y allí era muy difícil ganarle. En este torneo se jugaron 26 partidos y se convirtieron 140 goles. Cabe destacar que en el 2004 la FIFA nombró al húngaro Ferenc Puskas como el “máximo goleador del siglo”. Fue su homenaje final ya que Puskas falleció en el año 2006.

Reconocimiento y autocrítica
Justamente Puskas, en una nota que escribió años después de la final del 54 en Suiza hizo una autocrítica señalando que “ no sé cómo perdimos esa final, no lo comprendo, íbamos ganando 2-0 en apenas 10 minutos y terminamos perdiendo increíblemente por 3-2. Quizás nuestro error haya sido que nos creíamos campeones antes de jugar con los alemanes, pero está demostrado que en el fútbol la última palabra está dada cuando el árbitro pita el final. Nuestro equipo deslumbró y quedó como uno de los mejores de la historia, ese es mi consuelo y mi mayor orgullo.” Esto demuestra que en el fútbol, cualquier cosa es posible.

La potencia alemana
Alemania, a la postre el campeón de Suiza 54, era un equipo compacto, fuerte en las áreas y batallador en el medio, y esto lo demostró en la final, cuando bajó a los poderosos húngaros, dando vuelta un partido donde iba perdiendo 2-0. Otro dato curioso: la selección alemana fue la primera en lograr un título mundial con dos hermanos en el plantel: Fritz Walter, el capitán y Ottman Walter. La otra cara de la moneda fue Corea del Sur que participó por la Confederación Asiática de Fútbol, y no le fue nada bien, ya que finalizó última, en la 16° posición. Su desempeño fue el peor del torneo, con 16 goles en contra y ninguno a favor.

Francisco Villagrán
Especial para El Litoral

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