¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

PUBLICIDAD

Pascual Pérez, el primer campeón mundial argentino

En 1954 consiguió el título mundial de la categoría mosca frente al japonés Yoshio Shirai.

Sabado, 05 de septiembre de 2026 a las 20:02

El 26 de noviembre de 1954 Argentina consagraba al primer campeón mundial de la categoría Mosca, el mendocino Pascual Pérez, quien le ganaba en la misma Tokyo, estadio Korakuen, al propio campeón mundial japonés Yoshio Shirai, en una gran demostración de boxeo y coraje. Su nombre quedó grabado a fuego como el primer campeón mundial de boxeo que tuvo la Argentina. Había sido campeón olímpico en Londres 1948, pasándose luego al profesionalismo. tuvo un reinado que duró seis años, con 9  defensas de la corona, récord solo superado por el gran Carlos Monzón. Le decían "El león mendocino" y eso era arriba del ring, un león derrochando guapeza y coraje, tenía una gran pegada en ambas manos, pegaba como un liviano, siendo mosca. Y eso le daba una gran ventaja que él supo aprovechar. En la mañana del 26 de noviembre de 1954, todo el país deportivo estaba pegado a las radios para seguir las incidencia de la pelea de Pascual Pérez en Japón, Y muchos fueron los festejos cuando llegó la noticia que Pascual Pérez había derrotado al japonés, consagrándose campeón mundial, el primero que tuvo la Argentina.

Peleó con los mejores

Fue un mosca nato, con un físico ideal para la categoría, fuerte, tenía un cuello de toro, decían y una potente pegada en ambas manos. Era el "mosca viajero", defendía su corona donde fuera, había peleado en Tokyo, Montevideo, Caracas, Osaka, Manila, Bangkok y Los Ángeles, siempre exponiendo su corona  y dejando bien parado el  prestigio de los puños criollos. Peleó con los mejores de su época, como ser Leo Espinoza, Oscar Suárez, Dai Dower, Young Martin, Ramón Arias, Dommy Ursúa, Kenji Yonekura, Sadao Yaoita y el filipino Pone Kingpetch, quien le arrebató la corona y volvió a perder con él ajustadamente, en su intento de recuperar la corona. Nació en el valle de Tupungato, Mendoza, el 4 de mayo de 1926. Sus padres eran unos españoles dedicados a la vitivinicultura. Fue un campeón de leyenda y hoy sigue siendo un orgullo para el boxeo argentino. Tuvo fama, fortuna y poder. 

Luego entró en la decadencia hasta que se retiró y murió triste y olvidado en Buenos Aires, el 22 de enero de 1977. Como anécdota cabe recordar que su certificado de defunción fue firmado por el Dr. Alberto Cormillot en su clínica, y sus restos fueron velados en el Luna Park, donde la gente esperó durante 9 horas para que la empresa fúnebre entregara el cuerpo, pues no quería hacerlo si no le entregaban 3.500 dólares, lo cual importaba el sepelio. Así vivió y así murió nuestro primer gran campeón de boxeo. Estará siempre en el recuerdo por ser el primero y único como persona y profesional. Fue un fuera de serie sin ninguna duda.

PUBLICIDAD

MÁS LEÍDAS

PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD