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“Con Calificadas llegamos al Nasdaq de Time Square porque reconocieron nuestro impacto social”

La emprendedora correntina habló sobre los desafíos de crear una empresa tecnológica desde el interior del país, los reconocimientos internacionales obtenidos por Calificadas y el ecosistema emprendedor local. "El emprendimiento es como un deporte de alto rendimiento", afirmó en Eduardo Ledesma Pregunta. 
 

Por El Litoral

Domingo, 07 de junio de 2026 a las 09:47

Por Eduardo Ledesma

Versión gráfica: Belén Da Costa

Estrenamos el segundo episodio de la temporada y la invitada es Costi Gómez: licenciada en Publicidad, doctora en Proyectos de Comunicación, emprendedora y cofundadora de Calificadas®, la primera app en español de oratoria para mujeres con perspectiva de género. Nacida en Corrientes, con formación en el extranjero, entrenó a más de 8.000 personas y construyó un proyecto reconocido por Google, Microsoft, Endeavor, Nasdaq y el Tecnológico de Monterrey. 

En este episodio vamos a hablar de emprendedurismo, comunicación, género, identidad territorial y lo que significa levantar algo grande desde el interior. Una conversación honesta, con fondo y con historia. 


Si vos te tenés que presentar, ¿quién sos?

Soy una mujer emprendedora, muy comprometida, muy constante y disciplinada, que, cuando se pone un foco, un objetivo, se mantiene muy firme y constante hasta lograrlo.

Mujer emprendedora, entonces, básicamente.

Mujer emprendedora.

Y constante.

Y constante, como mi nombre lo dice.

Cuando te dan un nombre, te dan un destino, dicen, ¿no?

Dicen que sí. No sé si lo habrán pensado mis padres, pero sí.

Vamos por el origen. Calificadas es una firma que fundaste con tu mamá y, entonces, la pregunta es, ¿cómo se trabaja con la madre? Y, en todo caso, si hay un límite entre el proyecto y la familia, si es posible. 

Realmente, es algo que nos pusimos como meta con mamá: cuando hablamos en el trabajo somos Caro y Costi.

Y nos pusimos ese límite de los domingos y los sábados, no hablar de Calificadas, algo que nos costaba un montón al principio. Separar el trabajo de la familia es muy difícil cuando estás emprendiendo con tu familia. Ahora mis hermanos se sumaron al equipo y juntos estamos trabajando muy fuerte y comprometidos.

Vivimos en el mismo edificio. Directamente, en nuestro piso no duerme. Cuando estás en un proyecto tan fuerte, con tantas posibilidades de crecimiento e impacto, es imposible no estar conectados todo el tiempo creando esto que estamos creando juntos.

Entonces, realmente fue una meta inicial decir “vamos a tratar de separar”. 

Estamos en una región bastante compleja del país. Sin embargo, ustedes lanzaron una aplicación que hoy tiene reconocimiento de Nasdaq, del Tecnológico de Monterrey, de Stanford. ¿Cuándo fue el momento en el que, como dicen en el barrio, “te cayó la ficha” o entendiste que esto podía ser grande de verdad?

Cuando creamos Calificadas Plataforma. Nosotros arrancamos en 2019 como una consultora. La pandemia nos llevó a probar la tecnología. Ahí vimos que la tecnología tiene un potencial enorme y dijimos: “Metámonos en esto”.

Creo que decidimos meternos sin saber tanto, porque quizás, si sabíamos todo lo que podía llevar, no nos hubiéramos animado.

En ese entonces, desde Corrientes todavía no teníamos tantas herramientas disponibles en la zona. Empezamos a buscar por dónde empezar y a conectarnos con los mejores de Latinoamérica, porque el español es el idioma que manejamos mejor. De la mano de ellos logramos crecer.

¿Y ese otro “nos” quiénes son? ¿Y qué capacidades tienen?

Somos un equipo interdisciplinario. Mis hermanos también.

Nosotras dos somos profesionales. Caro viene más de la comunicación social y yo del marketing y la comercialización. Teníamos que crear una plataforma, una app con inteligencia artificial.

Nuestro equipo hoy está conformado por ingenieros en sistemas y personas que desarrollan y conocen a fondo inteligencia artificial. Todo eso fue nuevo para nosotras y tuvimos que capacitarnos muchísimo.

¿Y cuánta gente es de la zona y cuánto es de Latinoamérica?

Hoy somos nueve personas. Una sola es de Colombia. El resto son correntinos.

¿Y eso se produjo cómo? ¿Qué pasó en el medio para que primero salgas a buscar y ahora lo tengas acá?

Cuando empezamos necesitábamos personas que conocieran la tecnología. Nuestro producto fue invertido por un fondo mexicano y estábamos dentro de una cohorte con emprendedores mucho más avanzados que nosotros.

Teníamos una parte del equipo en Argentina y otra en España, Colombia y México. Con el tiempo logramos desarrollar internamente un equipo local en un 90%.

Lo trabajamos con las universidades locales. Primero ingresan para hacer prácticas profesionales, después pasan a pasantías rentadas y quienes hacen match con el equipo terminan formando parte de Calificadas.

¿Qué es Calificadas en poquitas palabras para después desagregarlo?

Calificadas es una plataforma que desarrolla habilidades sociales y de comunicación impulsadas por inteligencia artificial en empresas.

Nace con foco en las mujeres, pero con el tiempo descubrimos que para potenciar la comunicación de las mujeres dentro de contextos laborales necesitamos que todas las personas tengan acceso a estos recursos.

Hoy impacta en cualquier persona, independientemente de su género, aunque sigue teniendo una versión enfocada específicamente en mujeres.

La particularidad es que con inteligencia artificial hacemos análisis de voz y de lenguaje corporal. Diagnosticamos las habilidades de comunicación de una persona y, a partir de ahí, desarrollamos un plan de entrenamiento personalizado.

Eso sigue siendo el pilar. 

Eso sigue siendo nuestra base.

¿Por qué las mujeres siguen teniendo miedo de hablar en público? ¿Qué hipótesis podemos manejar ahí?

Son diferentes hipótesis.

La primera es que, a lo largo de la historia, generalmente las personas con mayor exposición pública eran varones. Como mujer no tenías tantos modelos a los cuales imitar o en los cuales inspirarte.

La segunda es que, al no ocupar todavía tantos roles de liderazgo, tampoco hay tantas oportunidades de práctica y entrenamiento. La comunicación es algo que se entrena. Si no te exponés para mejorar, es muy difícil lograr un resultado óptimo.

Y después está la seguridad y la confianza. Cuando entrenás y te preparás, desarrollás la habilidad.

La última no es una hipótesis, sino algo que identificamos: generalmente las mujeres son muy perfeccionistas y cuando no se sienten 100% listas y preparadas, no se animan.

Por ejemplo, en búsquedas laborales está comprobado que si los varones cumplen seis o siete de diez requisitos igual se presentan. Muchas mujeres, si no cumplen los diez, sienten que tienen que prepararse más antes de aplicar.

Vos sos doctora en proyectos de comunicación, tenés un máster en marketing estratégico, estás especializada en transformación digital. La pregunta es, ¿cuánto de todo ese bagaje académico se utiliza cuando vos todos los días te levantás y tenés que abrir la aplicación?

Muchísimo. Cuando empecé a estudiar, siempre mi foco estaba en ser una mejor profesional para mi vida laboral. No pensaba cómo eso me iba a ayudar a llevar adelante Calificadas.

Pero a medida que me relaciono con clientes, empresas y problemáticas, me doy cuenta de que la formación académica fue clave.

Entrenaron más de 8.000 personas. Entonces, ahí me interesa saber qué error de comunicación cometemos todos o casi todos, si ninguno reconoce o cuesta mucho reconocer que es un error.

Generalmente, cuando estamos hablando, estamos pensando en lo que vamos a decir más que en lo que la otra persona está diciendo.

Estamos pensando cómo responder antes de terminar de escuchar.

¿Y es una deformación del momento en el que todos estamos discutiendo y ninguno está dialogando?

Sí, totalmente. La comunicación es la común unión entre personas. Si todos estamos pensando en nosotros mismos y no en lo que estamos construyendo juntos, empiezan las dificultades.

La Municipalidad de Corrientes te reconoció como una de las 10 mujeres destacadas de la ciudad, pero ustedes tuvieron previamente reconocimientos en Nasdaq. ¿Qué significa ese reconocimiento acá?

Fue un momento muy especial.

Cuando empezás con tecnología, el sueño de cualquier emprendedor es estar en la pantalla del Nasdaq en Nueva York. Estar ahí significa que algo importante tenés entre manos.

Contemos qué es eso, dónde está y cuándo te sucedió, porque eso es un sueño cumplido.

Es un sueño cumplido.

Nasdaq es la segunda bolsa de valores más importante de Estados Unidos. Tiene su sede central en Nueva York y en Times Square posee una pantalla donde se exhiben empresas que lograron hitos importantes.

Nosotros fuimos elegidos para ser proyectados y acompañados por Nasdaq por el impacto social de nuestro producto.

Nos identificaron como una startup con potencial para escalar e impactar en millones de personas.

¿Estuvieron ahí? ¿Cómo fue?

Sí, ellos nos eligieron para un programa que brindaba recursos para hacer crecer nuestra startup.

Uno de los desafíos era vender nuestro producto en 85 empresas en menos de tres meses. Eso, podría ser sencillo en septiembre, octubre. Pero fue en diciembre. En Corrientes todos estaban pensando en carnavales y chamamé. Pero, lo logramos con muchísimo esfuerzo y con ayuda de empresas amigas y federaciones.

Con ese objetivo cumplido y la selección de Nasdaq, viajamos y vivimos esa experiencia.

¿Qué hace el Estado provincial o qué debería hacer con un ecosistema emprendedor como el que vos representas? ¿Qué falta? 

Para nosotros es muy importante la construcción de este ecosistema emprendedor que está emergiendo en Corrientes.

El ecosistema real se va a construir cuando sector público y sector privado trabajen juntos.

He viajado por distintos países y en todos la vinculación entre ambos sectores es clave para hacer crecer el ecosistema tecnológico.

Cuando una empresa tecnológica se instala en un lugar, el impacto en empleo, visibilidad e inversión es muy grande.

Iniciativas como el parque tecnológico o los espacios de coworking son muy importantes porque permiten conectar personas, generar ideas y oportunidades.

Ahora está el espacio. Hay que seguir trabajando en inversión, conexiones y capacitación.

¿Ya dijiste que no? Porque imagino que el olfato en estas cosas también se entrena. 

Aparecen opciones en el camino.

Por suerte somos dos fundadoras y tomamos las decisiones juntas. Mi cofundadora, mi madre, tiene una gran capacidad para identificar dónde debemos poner atención.

Al principio no decíamos que no a nada porque sentíamos que había que aprovechar todas las oportunidades. Después hubo que empezar a reducir porque cada cosa demanda mucho tiempo.

A una chica de 20 años en Corrientes que quiere emprender y no sabe, no se anima. ¿Qué le decís?

Lo primero es que busque personas que ya lo hayan hecho y les pida una reunión.

Cualquier persona que haya emprendido le va a abrir las puertas porque sabe lo que implica el proceso.

El mundo del emprendimiento, y sobre todo el de la tecnología, es demasiado generoso. Esa primera reunión que te ayuda a encontrar un horizonte es clave. También le diría que no afloje y que sepa que nunca va a ser fácil.

Pero si tiene el deseo y la iniciativa para hacerlo, se va a dar cuenta de que es como un deporte de alto rendimiento en el que puede sentirse profundamente autorrealizada durante todo el proceso. 

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