Un nuevo frente judicial volvió a poner en el centro de la escena a Gisela Bernal. En una reciente emisión de LAM, aseguraron que la bailarina podría perder la casa en la que vive en el barrio porteño de Palermo, en medio de un conflicto legal que se arrastra desde hace años y que, según indicaron, estaría atravesando sus instancias finales.
“Van a desalojarla, es inminente, no sé si en estas horas”, lanzaron en el ciclo conducido por Denise Dumas, momentáneamente, al presentar un enigmático que generó sorpresa entre los panelistas.
De acuerdo con lo expuesto en el programa, el problema habría comenzado tras la separación entre Bernal y Ariel Diwan. Según explicaron, la propiedad habría quedado en manos de la mediática gracias a una estrategia judicial impulsada por un abogado que la representó en aquel momento. Sin embargo, con el paso del tiempo, ese mismo letrado habría iniciado acciones legales por una presunta falta de pago.
“Cuando ella logra quedarse con este inmueble por todo el trabajo de un abogado, el abogado decide llevarla a la Justicia”, señalaron al aire. Además, agregaron que el expediente avanzó durante años y que, supuestamente, Bernal no habría respondido a distintas instancias del proceso: “Tuvieron muchas instancias. Lo que me cuentan es que ella no se presentó ni apeló, y esta es la última instancia que le dieron”.
Una deuda millonaria y una propiedad deteriorada
En el programa también remarcaron que Bernal estaría al tanto de la situación judicial. “Ella está informada. Nosotros hablamos, sabe de esta situación, pero lo que ella me dice es que vayamos a hablar con su abogado”, comentaron. Según revelaron, intentaron comunicarse con el actual representante legal de la bailarina, aunque no habrían obtenido respuestas.
Otro dato que llamó la atención tuvo que ver con el estado de la vivienda. Mientras exhibían imágenes del inmueble, describieron un escenario de evidente deterioro: “La casa está muy abandonada porque es carísimo mantenerla”, afirmaron, al tiempo que mencionaron supuestos grafitis, telarañas y signos visibles de descuido.
Respecto al conflicto económico, en el ciclo indicaron que la deuda original rondaría entre los 100 y 150 mil dólares y que, con el correr del tiempo, los intereses habrían incrementado notablemente ese monto. Incluso deslizaron que el inmueble ya habría sido adquirido en remate judicial. “Esta casa ahora va a remate, la compraron y lo que va a pasar ahora es que se la tienen que dar a la persona que la compró. A Gisela la tienen que sacar”, sostuvieron en vivo.
Durante el debate también reaparecieron antiguas diferencias económicas entre Bernal y Diwan respecto a quién había aportado dinero para comprar la propiedad. “Él decía que la había comprado él. Ella decía que había puesto los ahorros”, recordaron.
Además, los panelistas trajeron nuevamente al presente el recordado escándalo mediático que protagonizaron ambos años atrás, cuando una prueba de ADN confirmó en 2015 que Ian —el niño que Diwan creyó durante mucho tiempo que era su hijo— era biológicamente hijo de Francisco Delgado.
Finalmente, en LAM insistieron en que Bernal habría tenido herramientas legales para intentar frenar el desenlace del caso: “Ella podría haber apelado o mostrado comprobantes de que no tenía capacidad económica para pagar la deuda. Pero ninguna de las cosas pasaron. Fue negligente con el tema”, concluyeron.
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