Fiel a su estilo y en medio de la fiebre mundialista, Susana Giménez partió con destino a Miami para alentar de cerca a la Selección Argentina en su trascendental cruce frente a Cabo Verde por el Mundial 2026, aunque antes, y sorpresivamente, fulminó a Manuel Adorni.
Lo que comenzó como una clásica despedida en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza antes de abordar su vuelo, se transformó rápidamente en un fuerte título político cuando la diva de los teléfonos rompió el silencio sobre el escándalo institucional de la semana: la renuncia del ahora exjefe de Gabinete.
La opinión de la conductora no pasó para nada desapercibida. Con un histórico y ferviente apoyo público hacia el Gobierno de Javier Milei y las ideas de la libertad, las declaraciones de Susana encendieron las alarmas al exponer que el malestar por las inconsistencias patrimoniales del exvocero caló hondo incluso en el núcleo de los defensores más visibles del oficialismo.
Qué dijo Susana Giménez de Manuel Adorni antes de viajar al Mundial 2026
Antes de ingresar a la zona de embarque, Susana se tomó unos minutos para dialogar con la prensa que la esperaba en la terminal aérea. Con anteojos oscuros y el entusiasmo de siempre, la diva dejó en claro que su principal motor para este viaje es ver al capitán argentino en tierras norteamericanas.
"Voy a ver a Messi... voy a ver el partido. Maravilloso el equipo, mejor no hay", expresó la animadora con una sonrisa, elogiando el presente del combinado nacional en la cita mundialista.
El clima relajado cambió de rumbo cuando los cronistas la consultaron sobre el tema que sacude los pasillos de la Casa Rosada: la salida de Manuel Adorni en medio de graves sospechas judiciales por sus declaraciones públicas y la reciente filtración de audios vinculados a las millonarias refacciones en su casa de un country.
Lejos de esquivar la pregunta o ensayar una defensa corporativa para proteger la gestión actual, la conductora se mostró implacable y tajante frente al micrófono, "No me importa... Por suerte se fue (Adorni). ¡Una vergüenza!", sentenció de manera fulminante.
Con esta categórica frase, Giménez marcó una distancia abismal con la figura del exfuncionario, dejando entrever que las sospechas de corrupción y el manejo irregular de su patrimonio resultan intolerables, incluso para quienes respaldan con firmeza el rumbo económico y político del presidente Milei. Sin más declaraciones, la diva siguió su camino hacia el avión, dejando una fuerte definición política rebotando en el aeropuerto.
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