Luego de la repercusión que generó su imitación de Erling Haaland en Luzu TV, Momi Giardina decidió dar su versión de los hechos y responder a las críticas que recibió en las redes sociales. En una entrevista con Puro Show (El Trece), la humorista habló sobre la controversia, explicó cómo nació la caracterización e incluso contó que intentó comunicarse con el delantero noruego.
Sin dramatizar la situación, Giardina aseguró que entiende que algunas personas se hayan sentido incómodas con el sketch y aprovechó para enviar un mensaje. “Pido disculpas a aquellos que se sintieron ofendidos en nombre de Haaland. Hasta hablé con Haaland como su fan, pero real”, expresó.
La actriz reveló además que, ante la enorme repercusión que tomó el tema, decidió escribirle al futbolista. Según explicó, nunca imaginó que el personaje despertaría semejante debate y recordó que todo surgió porque durante años muchos usuarios le marcaron un parecido físico con el goleador del Manchester City. “Le mandé un mensaje... Porque dije ¿qué es toda esta revolución? Si no, no tiene ningún tipo de sentido y además todo arrancó porque la gente me veía parecida a Haaland desde mi fisonomía“, contó.
Aunque prefirió no confirmar si obtuvo una respuesta del atacante, afirmó que está convencida de que él habría entendido el tono humorístico de la propuesta. “Tengo la mejor onda y él es la primera persona que se ríe de él mismo como lo hago yo y me vivo riendo. Así que menos agresión y que se diviertan un poco más”, sostuvo.
También desestimó con humor los rumores que hablaban de una posible acción legal por parte del entorno del jugador. “¿Vos creés que Haaland en pleno Mundial, siendo el éxito, se va a ocupar de mí?”, lanzó entre risas.
La defensa de su trabajo
Consultada sobre las críticas que recibió por la imitación, Momi dejó en claro que no considera haber cometido un exceso y aseguró que jamás buscó ridiculizar al futbolista. “No me arrepiento porque no lo hice con mala intención, no me burlé”, afirmó.
Además, reflexionó sobre el rol del humor y explicó que su interpretación debía entenderse dentro de ese contexto. “Yo lo viví como lo que es. Es una parodia que te puede gustar o no, pero mi intención fue absolutamente absurda, como es la actuación, que es un juego. Uno se pone una máscara, se disfraza, es como un niño que juega”, razonó.
Finalmente, confesó que lo que más la afectó no fue la polémica en sí, sino la violencia que recibió en las redes sociales luego de que el personaje se volviera viral. “La agresión fue muchísimo más dolorosa para mí, deseándome la muerte, cosas horribles. Noto que hay como un ensañamiento bastante grande con nosotros y querer arruinarme fue mucho...”, concluyó.
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