La fiesta de Gran Hermano: Generación Dorada terminó envuelta en una fuerte polémica después del enfrentamiento que protagonizaron Solange Abraham y Tamara Paganini. Lo que comenzó en medio de la celebración rápidamente escaló hasta convertirse en una discusión que involucró acusaciones cruzadas, un supuesto escupitajo y una participante que terminó llorando frente a las cámaras.
La situación ocurrió durante la madrugada del sábado y generó diferentes interpretaciones entre quienes estaban dentro de la casa. Ante la confusión que se produjo alrededor del episodio, Santiago del Moro decidió explicar qué había sucedido antes de que se mostraran las imágenes de la pelea.
El conductor fue contundente al describir el incidente y aclaró que no había existido una agresión física mediante un golpe. “No fue un golpe. Fue un intercambio de escupitajos. No suena lindo pero fue eso lo que pasó”, explicó Del Moro antes de presentar el material registrado durante la fiesta.
Cómo comenzó la pelea entre Solange y Tamara
Todo se inició mientras Sol participaba de la fiesta y cantaba “las plantas agresivas afuera”. En ese contexto, Tamara se acercó después de haber protagonizado un momento particular durante la celebración, en el que había exhibido sus partes íntimas y gritado: “Toda para vos, ma, jugosa y calentita”.
El encuentro entre ambas terminó generando una situación inesperada. De acuerdo con la versión que posteriormente dio Solange, Tamara tosió mientras se encontraban frente a frente y parte de la saliva habría ingresado directamente en su boca. La participante reaccionó inmediatamente y manifestó su indignación delante del resto de sus compañeros.
“Tamara me escupió en la boca”, denunció Solange durante la fiesta. Sin embargo, Paganini rechazó esa interpretación de lo ocurrido y sostuvo una versión completamente diferente de la situación: “Solange la fue a buscar”.
La discusión provocó que el clima de celebración quedara completamente alterado. Solange, visiblemente molesta por lo que había ocurrido, decidió retirarse para cepillarse los dientes. Mientras intentaba procesar el episodio, continuó afirmando que había recibido un escupitajo directamente en la boca. Lejos de quedar como una discusión aislada durante la fiesta, el conflicto tuvo un segundo capítulo minutos más tarde.
Nuevo cruce en el antebaño de Gran Hermano
Ambas participantes volvieron a coincidir en el antebaño de la casa y allí retomaron la discusión. Solange volvió a plantearle a Tamara su interpretación de lo sucedido y cuestionó la actitud que había tenido durante el intercambio. “Yo solo te dije que eras una planta agresiva y me escupiste en la boca”, exclamó Abraham.
Paganini, por su parte, mantuvo su postura y aseguró que la situación había ocurrido de otra manera: “Tu saliva saltó a mi boca, no me escuchás porque no te conviene”, le respondió Tamara durante el nuevo enfrentamiento.
El intercambio dejó en evidencia que ninguna de las dos coincidía sobre cómo se había producido el episodio. Mientras Solange sostenía que había sido víctima de una acción deliberada, Tamara rechazaba esa acusación y responsabilizaba a su compañera por haberse acercado a ella.
Solange terminó llorando en el confesionario
Después del segundo enfrentamiento, Solange decidió alejarse de la situación y dirigirse al confesionario. Allí, todavía afectada por lo ocurrido, relató su versión ante las cámaras y terminó quebrándose en medio de la charla. La participante no solamente expresó su malestar por lo sucedido, sino que también apuntó contra la reacción de otros integrantes de la casa, quienes, según su percepción, no estaban creyendo su relato.
“Es un montón y no da, me escupió en la boca y son malos porque dicen que yo miento”, expresó Solange entre lágrimas. Las imágenes permitieron conocer parte de la secuencia y explicaron por qué una celebración que había comenzado con música y diversión terminó con una fuerte pelea entre dos participantes.
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