En una profunda reflexión sobre su futuro personal y la configuración de las dinámicas familiares, la influencer Marta Fort reveló públicamente su anhelo de tener hijos y analizó la técnica de gestación por sustitución elegida en su momento por su padre, el recordado empresario Ricardo Fort, para concretar el nacimiento de ella y de su hermano Felipe.
Abordada sobre la alternativa de encarar la maternidad en solitario mediante un vientre subrogado si la búsqueda convencional no se consolida, la joven se expresó abiertamente durante una entrevista concedida al ciclo "Puro Show".
En ese marco, la mediática detalló el plazo y la convicción que maneja sobre el tema: “Yo dije que si a mis treinta y cinco o treinta y seis años estoy soltera, no tengo planes con nadie y no hay nada encaminado para que yo pueda ser madre naturalmente, lo tengo de esa forma, porque yo madre quiero ser por A o por B”.
"Que sean rubios de ojos claros", el deseo de Martita Fort para sus hijos
Continuando con el análisis del proceso, la mediática se refirió con soltura a los rasgos y elecciones físicas que consideraría en caso de optar por dicho procedimiento, remarcando: “Si los tengo de esa forma, que sean rubios de ojos claros y si no, que sean morochos”.
Durante la charla, la joven confrontó los planteos de quienes rechazan la subrogación, haciendo hincapié en las objeciones formuladas por una activista nacida a través de este sistema. Para argumentar su postura, Fort resaltó la importancia de la crianza por sobre el origen biológico: “¿Sabés lo que pasa? Si está en contra de ese método, es porque la persona que la tuvo no la acompañó como tal”.
A propósito de su historia particular y de la ausencia de una figura materna biológica, la influencer ponderó la red de contención afectiva que la contuvo desde su infancia, subrayando: “Porque yo tuve papá, no tuve mamá, pero al mismo tiempo tuve una mamá adoptiva, quizás si se le quiere decir así, que es Marisa, que fue mi niñera. Lo tuve a Gustavo, lo tengo a César, mi abogado. Estoy llena de familiares adoptivos, como mis tíos”.
En esa misma línea, sintetizó su visión respecto de las diferentes formas de constituir un hogar asegurando: “Si uno está bien acompañado, el método es lo de menos”.
Finalmente, la joven rememoró los prejuicios que debió enfrentar durante su etapa escolar al formar parte de una de las primeras familias del país en apelar a este tipo de tratamientos.
Al repasar aquellos años junto a sus pares y educadores, manifestó: “Fue difícil nuestro caso porque fuimos los primeros. Entonces, cuando a nosotros nos hacían entrevistas o nos comunicábamos con nuestros compañeros, con los profesores mismos, todos nos miraban con pena, como diciendo: ‘Ay, se le murió la madre o la abandonó la madre y no le quieren decir’”.
Pese a las miradas ajenas, destacó el rol de su padre para brindarles absoluta seguridad sobre su historia, concluyendo con emotividad: “Nunca nos pesó porque siempre fuimos seguros de cómo, de con quiénes... No teníamos un solo papá, teníamos un papá, teníamos un padrino, teníamos una niñera. Estoy llena de gente adoptiva que nunca me hace sentir sola, nunca me hizo sentir sola”.
minutouno.com