El tiempo y la vida fuera de la casa de Gran Hermano trajeron para Thiago Medina una seguidilla de cambios, desafíos y aprendizajes. Después de su paso por el reality, y a casi un año del accidente que lo tuvo al borde de la muerte, el joven apuesta a la reinvención y a la búsqueda de nuevos rumbos. Lejos de los flashes pero no de la exposición, Thiago se animó a encarar cada etapa con honestidad y dio a conocer el nuevo trabajo que emprendió.
En un breve video subido a sus historias de Instagram, Thiago se mostró con la mochila de una reconocida aplicación de delivery, listo para salir a repartir pedidos en la calle. “La situación de ser influencer está para atrás”, confesó, sincero, sobre su realidad económica actual.
“Estamos yendo a hacer delivery, gente. Así que ya saben, cualquier cosa, si necesitan un pedido, manden mensajito acá”, continuó, mezclando humor y franqueza. En su mensaje, Thiago remarcó la importancia de trabajar y de seguir adelante pese a las adversidades: “¡Hay que laburar! Los quiero”.
Este nuevo trabajo no es el único emprendimiento que puso en marcha el ex Gran Hermano para reinventarse lejos de la pantalla. En junio, en pleno furor por el Mundial 2026, Medina se sumó a la fiebre de los álbumes y las figuritas, productos que volvieron a ser tendencia en todo el país. El joven se lanzó de lleno al negocio, creando su propia marca para importar y revender álbumes originales, así como figuritas y otros artículos vinculados al evento deportivo. “Me voy a entregar un par de álbumes que estoy vendiendo, álbumes, figuritas y todas esas cosas”, contó en uno de los videos que compartió en redes, mostrando el paso a paso de la operación.
La mecánica era sencilla pero efectiva: Thiago aprovechó la popularidad que le dio el reality para construir un canal de ventas directo al consumidor, usando su imagen y su cercanía con los seguidores como garantía de confianza. En el último registro que compartió en mayo pasado, se lo vio en plena entrega, con el pedido en mano y esperando a un cliente en un punto acordado por mensajes privados. “Acá tenemos dos pedidos. Él me encargó acá veinte, así que ahí está viniendo. Pero tenemos todos”, explicó ante cámara. El comprador, apenas llegó, resaltó el diferencial de comprarle directamente a Thiago: “Lo vi ahí por Instagram y bien ahí que lo entregás vos, hermano. Más confianza todavía”.
El intercambio fue breve y directo, pero dejó en evidencia la estrategia de Medina para reinsertarse laboralmente y aprovechar su llegada en redes sociales. “Probamos con 20, pero la próxima vamos a hacer una compra más grande”, comentó, y preguntó por figuritas. Thiago confirmó que habría más stock disponible en los días siguientes: “Mañana, pasado, van a entrar más. Así que ya sabés. Cualquier cosa nos mandás un mensajito”.
El joven también dejó claro que la exposición mediática puede abrir puertas, pero la realidad cotidiana muchas veces requiere adaptarse y buscar nuevas oportunidades. Lejos de la televisión y los programas de espectáculos, Medina apostó a la autogestión y al contacto directo con la gente, tanto en las redes como en la calle. Y en ese marco, la mochila del delivery y los paquetes de álbumes son, hoy, sus herramientas para salir adelante y seguir en movimiento.
A casi un año de un accidente que marcó un punto de inflexión en su vida, Medina dejó en claro que la resiliencia, el esfuerzo y la creatividad siguen siendo sus motores. Entre entregas de delivery, ventas de álbumes y figuritas, y mensajes de aliento a quienes lo siguen, el joven transita un presente de cambios y aprendizajes, con los pies en la tierra y la convicción de que, pase lo que pase, “hay que laburar”.
Infobae