China rodeó este lunes a Taiwán con aviones y barcos a modo de “advertencia”, en un nuevo capítulo del conflicto que amenaza a la isla autónoma, a la que el gobierno de Beijing considera una provincia rebelde y parte de su territorio.
El Ministerio de Defensa taiwanés condenó “el comportamiento irracional y provocador” de China y afirmó que “envió fuerzas apropiadas para responder en consecuencia para proteger la libertad y la democracia y defender la soberanía” de Taiwán.
“Nos esforzamos sinceramente por la perspectiva de una reunificación pacífica, pero nunca prometeremos renunciar al uso de la fuerza y no dejaremos ningún espacio para la independencia de Taiwán”. El seco comunicado firmado por el vocero del Ministerio de Defensa Nacional de China, Wu Qian, deja en claro que la retórica del régimen de Xi Jinping con respecto a la isla se vuelve cada vez más intransigente y deja traslucir ansiedad por resolver su anexión.
Los nuevos ejercicios militares, denominados Espada Conjunta 2024B, “ponen a prueba las capacidades operativas conjuntas de las tropas del teatro de comando”, anunció el Ministerio chino de Defensa.
China ha llevado a cabo una demostración de fuerza militar sin precedentes alrededor de Taiwán, desplegando un número récord de aeronaves y buques en ejercicios que simulan el cierre de puertos clave y el asalto a la isla, según informaron funcionarios taiwaneses y medios estatales chinos el lunes.
El Ministerio de Defensa Nacional (MDN) de Taiwán reveló en una rueda de prensa que el Ejército chino empleó un total de 125 aeronaves militares en sus maniobras alrededor de la isla, marcando un récord diario desde que se comenzaron a registrar este tipo de actividades. De estas, 90 aeronaves, incluyendo cazas de combate, helicópteros y drones, ingresaron en la autoproclamada Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) de Taiwán, aunque se enfatizó que ninguna violó el espacio aéreo soberano de la isla.
Además de la presencia aérea masiva, el MDN detectó 17 buques de la Armada china y otras 17 embarcaciones oficiales operando en las proximidades de la isla principal de Taiwán y sus archipiélagos periféricos.
Los ejercicios incluyeron la participación del portaaviones Liaoning, así como tropas de tierra, mar, aire y unidades de cohetes del Ejército Popular de Liberación.