El aumento de caravanas de migrates desde octubre hasta ahora ha sido enorme a través de México para llegar a Estados Unidos antes de que Donald Trump asuma en enero y ponga en práctica lo que ya adelantó será "una tolerancia cero" a la inmigración. Prometió también una deportación masiva de indocumentados. Y nombró a un duro al frente del tema migratorio. La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) comunicó que ha tenido que redoblar la provisión de asistencia móvil en Chiapas, Oaxaca y Veracruz, ante lo que llamó un "drástico aumento de las caravanas".
Los migrantes se mueven en grupos intentando disminuir la exposición a eventos de violencia en su camino hacia la frontera con Estados Unidos, en una de las rutas migratorias más peligrosas que existen.
“La violencia a la que están expuestos jóvenes, niños, niñas, mujeres y hombres de todas las edades a su paso por México, incluidos secuestros, extorsiones o violencia sexual, los obliga a desplazarse en caravanas como mecanismo de protección”, denuncia Ricardo Santiago, coordinador de proyectos de MSF en el sur de México. “Las caravanas cada vez son más multitudinarias. Si en septiembre y octubre estaban integradas por unos pocos centenares, ahora van miles de personas”.
Trump anunció el domingo el regreso de Tom Homan, de línea dura, al frente del Servicio de Inmigración y Aduanas.
Trump, de 78 años, prometió lanzar apenas inicie su mandato el mayor operativo de deportación de inmigrantes indocumentados de la historia de Estados Unidos.
"Me complace anunciar que el exdirector de ICE e incondicional en el control fronterizo, Tom Homan, se unirá a la Administración Trump a cargo de las Fronteras de nuestra Nación ('El Zar de la Frontera')", escribió Trump en su red, Truth Social.
"Conozco a Tom desde hace mucho tiempo y no hay nadie mejor que él para vigilar y controlar nuestras fronteras", agregó el magnate.