Brasil vive la recta final hacia las elecciones presidenciales que se celebran este domingo 4 de octubre y el clima político se centra en el duelo entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el opositor Flávio Bolsonaro, quienes concentran la mayor parte de la intención de voto de la ciudadanía.
Los relevamientos de los últimos meses ubicaron a ambos candidatos como los que reúnen el mayor número de voluntades y, hasta el momento, ninguno saca la suficiente ventaja como para consagrarse en la primera vuelta.
Según la encuesta más reciente realizada por Datafolha, publicada el jueves 1 de octubre, Lula da Silva alcanza un 42% de las preferencias, mientras que Flávio Bolsonaro suma un 38%.
Este estudio, encargado por el diario O Globo, ratifica una diferencia de cuatro puntos porcentuales entre ambos competidores, tendencia que se mantiene estable tras los últimos relevamientos de la consultora.
El análisis técnico del sondeo abarcó a 2.506 personas entrevistadas entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre en 152 municipios de todo el país. La muestra posee un margen de error máximo de dos puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%.
A pesar de los números, las proyecciones indican que ningún postulante logra el triunfo en primera vuelta, motivo por el cual el proceso electoral brasileño se definirá en una segunda instancia el 25 de octubre.
Otro estudio presentado por la encuestadora Quaest el pasado lunes 28 de septiembre registraba una brecha de cinco puntos, con Lula en 39% y Bolsonaro en 34%.
La jornada electoral del domingo convoca a los ciudadanos a elegir al presidente y al vicepresidente que comandarán los destinos de Brasil durante los próximos cuatro años. El proceso también contempla la renovación de cargos clave en todo el territorio nacional; los electores votan gobernadores en 26 estados, la totalidad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.