El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este miércoles con destruir puentes y centrales eléctricas en Irán por cada ataque contra barcos en el estrecho de Ormuz. Teherán por su parte atacó dos bases militares utilizadas por EE.UU. en Jordania, mientras medios iraníes informaron de explosiones en el sur del país.
En medio de la reanudación de los combates entre Arabia Saudita y los rebeldes hutíes de Yemen, el gobierno de Trump aprobó un acuerdo que permitiría al país saudita enriquecer uranio.
“Van a pagar un precio muy alto”
En su red Truth Social, Trump escribió que “cada vez que la República Islámica de Irán ataque a un navío en el estrecho de Ormuz, sea con misiles, drones o cualquier otro tipo de arma o munición, Estados Unidos bombardeará y destruirá UN PUENTE O UNA CENTRAL ELÉCTRICA”. “Van a pagar un precio muy alto y están siendo diezmados”, afirmó más tarde el mandatario antes de abordar el Air Force One para volar a Delaware, donde recibió con honores los restos de militares estadounidenses muertos tras ataques iraníes la semana pasada en Jordania e Irak.
“Los estadounidenses no están en contra de la guerra. Acaba de publicarse una encuesta. Los estadounidenses no quieren precios altos de la gasolina, pero no se oponen a la guerra. Eso ha quedado claro y patente en un sondeo reciente. Nadie quiere que Irán tenga armas nucleares”, agregó Trump antes de embarcar. El presidente estadounidense pareció hacer referencia a un sondeo publicado este miércoles por el medio Politico que, entre otras cosas, preguntó a 2.061 estadounidenses sobre la necesidad de mantener los ataques sobre Irán y los costos económicos de hacerlo.
La encuesta muestra que la mayoría de consultados, un 36 por ciento, se decantó por la opción “Estados Unidos no debería continuar su participación en Irán, independientemente de los costos aquí en Estados Unidos”, lo que implica 14 puntos porcentuales más que en mayo. Solo el 16 por ciento, seis puntos menos que hace dos meses, se mostró a favor de mantener activa la guerra “incluso si ello aumenta los costos para el país”.
A medida que la guerra se acerca a los cinco meses y se avecinan las elecciones de noviembre en Estados Unidos, Trump enfrenta una intensa presión política para poner fin a este conflicto impopular. Los críticos denuncian el alto costo de la guerra, que el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, dijo que se disparó a 37.500 millones de dólares, al defender ante el Congreso una solicitud de otros 67 mil millones. Trump resiste la presión y asegura que el conflicto “no ha terminado en absoluto”.
Irán ataca y responde a Trump
Las amenazas se producen mientras Teherán intensifica sus ataques contra objetivos en países del Golfo aliados de Washington. En Kuwait, el ejército declaró que sus defensas antiaéreas están interceptando drones procedentes de Irán, mientras que Jordania afirmó haber derribado cuatro misiles iraníes y cuatro drones. Las sirenas de alerta aérea también sonaron en Baréin, y un corresponsal de la AFP en Manama escuchó una explosión.
El Ejército iraní declaró que había atacado activos estadounidenses en Kuwait y Baréin, incluyendo sistemas de defensa aérea, instalaciones de radar y edificios administrativos. Los Guardianes de la Revolución iraníes también afirmaron haber atacado bases estadounidenses en Jordania. Por su parte, los hutíes avanzan en su amenaza de obstaculizar el tráfico al otro lado de la península de Arabia. Ese grupo controla el estrecho de Bab el Mandeb, en el extremo sur de Yemen, por el que los buques deben pasar para llegar al Canal de Suez.
El Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el mando conjunto de las Fuerzas Armadas iraníes, denunció las amenazas de Estados Unidos de atacar “las instalaciones nucleares y otros centros sensibles” de la República Islámica. “Si el ejército agresor y terrorista de ese país entra en una fase de este tipo (...) todos los intereses de EE.UU. y sus aliados serán objetivo de poderosos ataques de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán”, advirtió el organismo.
Acuerdo nuclear con Arabia Saudita
En un contexto de tensión por la guerra en Irán, el gobierno de Estados Unidos llegó a un acuerdo con Arabia Saudita que permitiría a este país árabe tener un programa nuclear civil y le abriría potencialmente la puerta al enriquecimiento de uranio. Según dos funcionarios estadounidenses no identificados, citados por el diario The New York Times, el acuerdo aportará miles de millones de dólares a la industria nuclear estadounidense.
Una cláusula del pacto, que tendría una duración de 30 años, prevé que empresas estadounidenses construyan una instalación de enriquecimiento de uranio en Arabia Saudita si un estudio conjunto determina que está justificado, informó The Wall Street Journal. Algunos legisladores estadounidenses de ambos partidos y funcionarios israelíes expresaron su oposición a un proyecto atómico civil para Arabia Saudita, por temor a que pueda convertirse en un programa para desarrollar armas nucleares. Se espera que el acuerdo sea presentado al Congreso en los próximos días, pero su aprobación no es necesaria para que entre en vigor.
Página 12