En medio de la creciente tensión diplomática entre la Argentina y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva volvió a diferenciarse de Javier Milei durante un acto del Partido de los Trabajadores (PT) en el estado de Ceará.
“Mientras yo viva, la extrema derecha no volverá a gobernar este país. Que venga ayudarlos quien quiera. Si quiere venir Donald Trump, que venga. Si quiere venir Javier Milei, que venga”, sostuvo.
El jefe de Estado también aseguró que no necesita apoyo del exterior para imponerse en las elecciones. “La única ayuda que quiero es la del pueblo brasileño para mantener la democracia de este país”, indicó.
Las declaraciones del presidente brasileño llegaron una semana después de que el mandatario argentino lo insultara durante un acto de respaldo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.
Durante ese acto, Milei calificó a a Lula como “presidiario”, “ladrón” y “basura socialista”, además de tildar al juez del Tribunal Supremo de Justicia Alexandre de Moraes de “basura calva”, lo que provocó un fuerte impacto en la relación bilateral.
Unos días después, Lula le respondió a Milei: “A mí me gusta el pueblo argentino y no voy a estar intercambiando con aquella cosa”.
Además, calificó como un “disparate” las acciones del presidente argentino: ”No dije nada porque mi relación es una relación de jefe de Estado con jefe de Estado".
Esta semana, el canciller brasileño, Mauro Vieira, se reunió con el embajador de Brasil en la Argentina, Julio Bitelli, para monitorear el estado de la relación bilateral luego de que el diplomático fuera llamado a consultas por las críticas del mandatario argentino.
El canciller Pablo Quirno, por otro lado, aseguró que esperan el regreso de Bitelli “lo antes posible” para continuar con la agenda entre ambos países y descartó una ruptura de las relaciones bilaterales. “De nuestro lado, no hay chance de que se rompan las relaciones bilaterales”, sostuvo el funcionario.
TN