Venezuela celebró como "histórico" el acuerdo anunciado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, para controlar 65 mil millones de barriles de petróleo de la comarca venezolana, pero los especialistas recibieron con escepticismo la noticia. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, dijo que el pacto -"el mayor de la historia del mundo", en palabras del líder republicano- "tendrá un impacto significativo en el renacimiento de nuestra nación".
Según los especialistas, el anuncio busca brindar un mensaje tranquilizador en EE.UU. por el aumento persistente de las naftas, que tiene un impacto significativo electoral. El propio presidente le dio ese carácter al afirmar que esta novedad "reducirá sustancialmente los precios de la gasolina para todos los estadounidenses durante mucho tiempo". En noviembre hay elecciones legislativas en las que el oficialismo puede perder una o las dos cámaras, lo que limitaría el poder del magnate en el resto de su mandato.
Entre los especialistas hay dudas con respecto a la implementación práctica de la iniciativa y, en general, no prevén una bajada inmediata de los precios de los carburantes porque, afirman, se necesitarán años y miles de millones de dólares para desarrollar la infraestructura de Venezuela. Este sábado, después de los anuncios, el precio promedio nacional del galón de gasolina regular se mantuvo elevado en 4.08 dólares, prácticamente sin cambios con respecto al mes pasado y con un aumento en relación con los 3.20 dólares de hace un año.
Contribuye a la duda el hecho de que Trump evitó proporcionar detalles sobre la estructura del acuerdo, los campos o empresas involucradas, qué operadores privados o corporaciones energéticas administrarán o financiarán el proyecto, o cómo Estados Unidos ejercería el control mayoritario sobre las reservas.