Tres menores de edad murieron en un bombardeo en la Amazonía de Colombia contra una guerrilla, hasta ahora el ataque más letal ordenado por el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, según la autoridad forense.
Se trata del segundo ataque aéreo realizado por el Ejército desde que el presidente derechista asumió el poder el 7 de agosto y deja un total de diez muertos. Nueve de los cuerpos ya fueron identificados y entre ellos tres eran menores de edad, indicó Medicina Legal en un comunicado en la noche del domingo sin especificar su edad. Según el Ministerio de Defensa, dos de los menores tenían 15 años y otro, 16.
De la Espriella defendió en sus redes sociales el operativo: “Los bandidos que durante décadas han reclutado menores para convertirlos en combatientes o en escudos humanos deben pagar por esos crímenes que violan el Derecho Humanitario”. El mandatario llegó al poder con la promesa de enfrentar sin tregua a guerrilleros y narcotraficantes con apoyo de sus aliados Estados Unidos e Israel. “Todo mi respaldo a las operaciones militares que combaten (...) a los grupos narcoterroristas”, añadió.
“Fracaso del gobierno”
El bombardeo tuvo lugar en el departamento del Guaviare, en el sur del país. Los abatidos integraban las filas de una disidencia de las Farc que rechazó firmar el histórico acuerdo de paz en 2016. El año pasado se registraron 428 casos de reclutamiento de menores por parte de grupos armados, según la Defensoría del Pueblo. Este año, con corte al 31 de julio, ya van 97.
De la Espriella informó el lunes sobre un tercer bombardeo en la misma zona contra otra disidencia de las Fac al mando de Iván Mordisco, el guerrillero más buscado de Colombia. Ocho integrantes de sus filas fueron abatidos, según el presidente, y todavía no se sabe si había menores de edad.
Organizaciones defensoras de derechos humanos alertan sobre el impacto de los bombardeos en los niños víctimas de reclutamiento en zonas pobres y con mínima presencia del Estado. La ONG Human Rights Watch (HRW) ha pedido al presidente de Colombia que adopte medidas para acabar con el aumento del reclutamiento de niños por parte de grupos armados en el país.
El documento, titulado “Pensé que nunca volvería a ver a mi mamá”, establece que las cifras oficiales disponibles indican un fuerte aumento de casos desde 2023 y que los grupos armados disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) están detrás de la gran mayoría de los casos denunciados. “Los grupos armados en Colombia están reclutando niños con impunidad, ya que los sistemas de protección están fallando y las redes sociales se han convertido en un medio de reclutamiento más eficaz”, dice en el reporte Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch, que añade que “cada niño reclutado es un indicio del fracaso del gobierno”.
Alineándose con Washington
En este contexto, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos (Southcom), Francis Donovan, dijo el viernes que forjará un frente unido con Colombia para enfrentar el narcotráfico, al concluir una visita de tres días al país, la primera de un alto funcionario estadounidense tras la investidura de Abelardo de la Espriella como presidente. “La dedicación de las fuerzas colombianas con las que estuvimos esta semana es inigualable. Al forjar un frente unificado, desarticularemos las operaciones narcoterroristas, desmantelaremos su liderazgo y eliminaremos sus redes violentas que amenazan nuestra seguridad y soberanía compartidas”, expresó Donovan en la cuenta de X del Southcom.
“Fortalecer y recuperar estas capacidades es una prioridad para garantizar una fuerza con mayor movilidad, alcance y respuesta. Seguimos trabajando de manera monolítica por la seguridad de Colombia”, expresó, por su parte, el comandante de las Fuerzas Militares colombianas, general Erik Rodríguez, en X.
La visita de Donovan ocurre además en momentos en que el nuevo Gobierno busca estrechar la relación de seguridad con Washington, después del distanciamiento durante el mandato del expresidente Gustavo Petro (2022-2026).
Colombia se incorporó recientemente a la Coalición de las Américas contra los Carteles (A3C), una iniciativa promovida por Estados Unidos para articular esfuerzos regionales contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
Página 12