Un cuádruple crimen tiene en vilo a México. Este lunes, un músico de una banda de rock, su esposa, su hija de tres años y la empleada doméstica de la familia fueron hallados asesinados en su casa de la localidad de Atizapán de Zaragoza. Por el hecho fueron detenidos un argentino, socio del artista, y otro hombre.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (Fgjem) informó que en las últimas horas detuvieron a los dos presuntos autores de los crímenes. Según información de medios locales, los asesinatos ocurrieron el martes 1 de septiembre.
Ese día la Policía municipal llegó a un departamento de una torre residencial ubicada en Zona Esmeralda, en la localidad de Atizapán de Zaragoza, en el Estado de México. Habían recibido llamados de vecinos que denunciaban que en la vivienda se escucharon gritos y disparos.
Cuando entraron al departamento, los agentes se encontraron con un panorama de terror. Jonathan Meléndez, su esposa, Ana Paola Barragán, la hija de tres años del matrimonio, la empleada doméstica, de 21 años, y el perro de la familia habían sido asesinados a balazos. El único sobreviviente fue el otro hijo de la pareja, de 6 años, quien no sufrió heridas.
Según informó la Fgjem, la pareja y su hija presentaban disparos en la cabeza, mientras que la trabajadora tenía un balazo en la espalda.
Luego de las primeras horas de investigación, la policía logró establecer la “probable participación de dos masculinos quienes habrían aprovechado la relación de confianza de uno de ellos con las víctimas para acceder al domicilio”.
Con las pruebas recabadas, este miércoles detuvieron a Diego Sebastián Rosen, empresario argentino de 51 años, identificado como socio de Ochoa y presunto autor del homicidio múltiple. También fue arrestado Gerardo N., investigado por su probable intervención en los hechos.
“Las investigaciones establecieron que uno de los detenidos era socio de una de las víctimas. Presuntamente, aprovechó esa relación de confianza para ingresar al domicilio”, informó el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
Página 12