Un día después de las trágicas explosiones que provocaron la muerte de dos militares, dejaron a otros 85 heridos y unos 14 soldados desaparecidos, el cuartel del Ejército de Bolivia era sometido este sábado a tareas de rastrillaje, pericias y remoción de escombros mientras la conmoción y la angustia no cesan. Las autoridades estimaron que todo ocurrió por una detonación accidental.
Además, imágenes grabadas por cámaras de seguridad o teléfonos de los vecinos del cuartel del Regimiento Simón Bolívar en la localidad de Viacha, cerca de La Paz, se volvieron virales en las redes sociales dado que llegaron a captar el momento preciso en el que un fuerte y seco estruendo sacudió el predio a la vez que un enorme hongo de fuego naranja subía hacia el cielo.
El episodio generó escenas de pánico y corridas entre los curiosos que se habían acercado a ver qué había ocurrido tras la primera explosion y jamás se imaginaron que iban a segur testigos de un segundo estallido.
El teniente coronel Antonio Amaru, comandante del Regimiento de Artillería 2, donde ocurrió el siniestro, confirmó que entre los desaparecidos hay "13 soldados y un sargento" pero aclaró que no se trata de "una lista de fallecidos, sino de personas que se están buscando".
La información sobre los soldados que realizaban entrenamientos en ese cuartel al momento de las explosciones es vital para las familias que se congregaron frente al regimiento y en las puertas de los hospitales para conocer el estado de los pacientes y si sus hijos están entre las víctimas.