Sin la garantía de reunir el quorum y los votos necesarios, la oposición en Diputados tuvo que posponer una semana la sesión de esta tarde en la que pretendía acotar el poder de Javier Milei. Buscaba limitar el uso de los decretos de necesidad y urgencia (DNU) por parte del Poder Ejecutivo y derogar el decreto 846/24, que flexibiliza las condiciones para canjear deuda.
El posible rechazo del DNU que permite al Poder Ejecutivo endeudarse sin necesidad de pasar por el Congreso hizo caer la sesión completa. A través de esta herramienta, el Gobierno nacional renegocia deuda en moneda extranjera para hacerse de liquidez inmediata con la que, entre otras cosas, reparte recursos a las provincias. Frente a la amenaza de un corte absoluto de fondos, los mandatarios provinciales ordenaron a sus diputados echarse hacia atrás. El oficialismo logró reducir las voluntades en su contra y consiguieron desbaratar la sesión a través de una fuerte presión a los gobernadores de todos los colores políticos.
Fue a pesar de que antes de la sesión los números estaban a favor de los convocantes de la sesión -Unión por la Patria (UP), Encuentro Federal (EF) y los radicales de Democracia-, aunque por un muy estrecho margen. Tendrán revancha el jueves de la semana próxima, cuando volverán a intentar limitar el poder de Milei.