Mientras en la pantalla se proyectaba el mensaje grabado del ministro de Economía, Luis Caputo, para el cierre del 62° Coloquio de IDEA, el riesgo país subía a 655 puntos básicos, el valor más alto del año. El dato refleja el deterioro del contexto financiero de las últimas semanas y fue el telón de fondo de una entrevista en la que el ministro buscó llevar tranquilidad al empresariado.
Caputo, que no viajó a la ciudad balnearia por su agenda en el Argentina Week, reconoció la suba en la charla con Fabián Kon, CEO de Grupo Galicia y presidente del encuentro. Tomó como referencia un promedio de 450 puntos y habló de 600 al momento de grabar. “Es mitad atribuible al contexto internacional, sin duda”, dijo, y mencionó tasas que no se veían hace casi 30 años y la suba del petróleo. Lo definió como “un shock externo bastante brutal” y aseguró que, en cualquier otro momento, la Argentina “hubiera durado cinco minutos” frente a un golpe de ese tipo. “Recordemos que hasta hace tres años casi importábamos energía y teníamos 15 puntos de déficit consolidado”, agregó.
La otra mitad, según el ministro, es propia y responde al temor de algunos a “volver al infierno”. Aclaró que un regreso al pasado no es el escenario base del Gobierno, pero que se preparan para esa posibilidad “porque es nuestra responsabilidad”. Dijo que hoy están más preparados que en octubre del año pasado, cuando hubo “un intento bastante brutal” y el sector privado perdió casi US$2000 millones.
Para respaldar su argumento, Caputo pidió que antes de la entrevista se proyectara una tabla que ya circula en las redes sociales y que compara la evolución de doce variables durante los gobiernos de Cristina Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei. Allí se destacan el superávit financiero de 0,2% del PBI, la caída de 84% de la inflación y el aumento de US$23.000 millones en las reservas netas. La selección de indicadores, sin embargo, incluye el tipo de cambio contado con liquidación (CCL), que subió 38% con Milei, y no el oficial; y las exportaciones, que crecieron 55%, pero no las importaciones.