La Casa Rosada endurece su postura frente a los gobernadores y comienza a prepararse para competir con las Paso nacionales vigentes en 2027. El Gobierno mantiene su intención de suspender las primarias, pero descarta adelantar acuerdos electorales para conseguir los votos en el Congreso. En la conducción de La Libertad Avanza consideran que Javier Milei conserva una ventaja frente a los mandatarios provinciales y que el oficialismo llegará en mejores condiciones a la negociación durante los próximos meses.
“Nos vamos a sentar a esperar. No vamos a adelantar ningún acuerdo. No tenemos ningún tipo de apuro”, aseguran en Nación. En Balcarce 50 sostienen que no retirarán candidaturas provinciales como condición para obtener respaldo legislativo. “Barato no cerramos. Nosotros tenemos el ancho de espada. No nos van a correr”, agregan en el entorno presidencial.
La estrategia responde a una evaluación interna sobre el costo de negociar durante un período de debilidad política y económica. Cerca del armado libertario reconocen que cerrar ahora las alianzas implicaría aceptar condiciones más exigentes sobre candidaturas, listas y participación en los gobiernos provinciales. La expectativa es atravesar los próximos meses sin compromisos definitivos y recuperar capacidad de negociación antes de 2027.
La decisión final sobre los acuerdos territoriales queda en manos de Karina Milei, que mantiene el control del armado nacional junto con Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem. En ese sector aseguran que recibieron instrucciones para acelerar la organización partidaria en las provincias y repetir la estrategia de 2025. La prioridad es fortalecer candidatos propios antes de resolver qué alianzas resultan convenientes.
“Por ahora no bajamos ningún candidato”, expresan en la conducción oficialista. El Gobierno proyecta competir en la mayoría de los distritos, con excepciones donde existen entendimientos más avanzados, como Entre Ríos, Chaco, San Juan y San Luis. Aun en esos casos, las condiciones definitivas de las alianzas siguen sujetas a negociación y a la aprobación de la secretaria general de la Presidencia.
La provincia de Buenos Aires tendrá un tratamiento diferente. La Casa Rosada mantiene la intención de construir un frente amplio con sectores del PRO y de la UCR para enfrentar al peronismo. El entendimiento contempla una distribución más extensa de candidaturas y espacios de participación política. En el oficialismo consideran que unificar a las fuerzas aliadas es fundamental para disputar la gobernación.
Córdoba aparece entre los distritos donde La Libertad Avanza pretende competir con mayor intensidad. En Nación proyectan una campaña fuerte para disputar el poder al peronismo provincial, mientras que la Ciudad de Buenos Aires permanece abierta. El Gobierno todavía no resolvió si impulsará una candidatura propia contra el PRO o si alcanzará un acuerdo para compartir la oferta electoral.
En las provincias donde no se cierre una alianza formal, el oficialismo mantiene bajo análisis acuerdos de competencia con los gobernadores. Ese esquema puede incluir la fortaleza de los candidatos, el despliegue territorial, los recursos destinados a la campaña y la participación de Milei en actividades provinciales. La intención es conservar presencia partidaria sin que todas las disputas alcancen el mismo nivel de confrontación.
El endurecimiento de la postura también alcanza directamente a la reforma política, que continúa demorada en el Senado. El Ejecutivo necesita 37 votos para aprobar una modificación del régimen electoral y cuenta con 21 senadores propios. Por eso, debe sumar respaldos de la UCR, el PRO y legisladores provinciales. El proyecto todavía no tiene dictamen y no existe una nueva fecha cerrada para retomar su tratamiento.
En otro sector del oficialismo advierten que la estrategia puede impedir la suspensión de las Paso. Sostienen que los gobernadores no garantizarán el acompañamiento de sus legisladores mientras La Libertad Avanza mantenga abiertas las candidaturas contra sus administraciones. También señalan que la negociación debe incluir contactos individuales con senadores que no responden directamente a los mandatarios provinciales.
“Si queremos sancionar la suspensión de las Paso, tenemos que acordar antes con los gobernadores. Sino, no van a estar”, expresan fuentes vinculadas con las negociaciones parlamentarias. La diferencia vuelve a exponer las tensiones entre quienes buscan cerrar acuerdos para asegurar la agenda legislativa y el sector que prioriza preservar el crecimiento territorial del partido antes de las elecciones.
La conducción libertaria relativiza, sin embargo, el impacto de una elección presidencial con primarias. En el entorno de Milei sostienen que el Presidente conserva una ventaja frente a los gobernadores porque cuenta con una candidatura nacional competitiva. También consideran que la permanencia de las PASO puede dejar expuestas las diferencias internas del peronismo, aunque esa evaluación depende de cómo termine organizándose la oposición.
“A Milei no le sirven las Paso, pero tampoco es tan negativo”, aseguran en un sector del Ejecutivo. Allí sostienen que una mayor fragmentación de las candidaturas opositoras podría favorecer al oficialismo. La evaluación contrasta con la de otros funcionarios, que consideran que suspender las primarias reduciría la incertidumbre política y financiera antes de las elecciones generales.
El cálculo electoral también depende de las expectativas económicas para los primeros meses de 2027. En el Gobierno proyectan llegar a mayo con mejores indicadores y sin nuevas turbulencias financieras. Esa previsión forma parte de la estrategia para postergar los acuerdos, aunque todavía no existen garantías de que la actividad, los ingresos y las condiciones del mercado evolucionen en línea con las expectativas oficiales.
La Casa Rosada busca así preservar su principal herramienta de negociación: la candidatura presidencial de Javier Milei. Mientras una parte del Gobierno insiste en cerrar acuerdos para suspender las Paso y asegurar las reformas, la conducción partidaria apuesta a fortalecer el armado provincial y negociar más adelante. En Balcarce 50 sostienen que están preparados para competir con las reglas vigentes si el Congreso no modifica el sistema electoral antes de 2027.
TN