Luego de haber permanecido completamente seca desde el año 2019 debido a una histórica escasez de precipitaciones, la laguna El Suri —ubicada en el corazón del Parque Nacional El Impenetrable, en la provincia del Chaco— volvió a llenarse de agua gracias a las abundantes lluvias recientes.
Este renacimiento ambiental provocó el inmediato regreso en masa de diversas especies de aves acuáticas y mamíferos del monte que se acercan al lugar para beber, recuperando así un atractivo turístico clave y un punto estratégico de observación dotado con un mirador en altura a pocos metros del sendero principal.
El renacer de un espejo de agua extinguido desde 2019
La laguna El Suri, bautizada de ese modo en alusión a la denominación que recibe el ñandú en las provincias del norte argentino, había sido vista con agua de manera activa por última vez en 2019. Los ciclos posteriores de sequía extrema que azotaron a la región litoraleña terminaron por extinguir el humedal por completo.
Sin embargo, el actual régimen de precipitaciones revirtió el crítico escenario. El guardaparque del área protegida, Matías Almeida, detalló con precisión técnica el origen de este depósito natural, explicando que la laguna se generó originalmente a partir de un paleocauce del río Bermejo. Se trata de un tramo o curva antigua por donde antiguamente corría el torrente fluvial y que, tras el desvío del río, quedó configurado como una depresión topográfica ideal para el almacenamiento de aguas pluviales.
“Si las lluvias continúan en la temporada siguiente (noviembre-febrero), seguramente la laguna El Suri continuará con agua”, pronosticó Almeida, remarcando que el paisaje del parque sufrió una metamorfosis radical y positiva en las últimas semanas.
El regreso masivo de la fauna silvestre y avistaje de aves
El retorno del recurso hídrico al paleocauce generó un impacto biológico inmediato, transformando el área en un oasis de supervivencia para los habitantes del monte chaqueño. El guardaparque destacó que con el resurgimiento de la laguna “comenzaron a llegar muchas aves acuáticas y mamíferos a beber agua”.
Los técnicos de Parques Nacionales constataron el asentamiento y retorno de diversas especies de gran valor para los biólogos:
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Variedades de patos: se constató la presencia de ejemplares de pato sirirí pampa, pato gargantilla y pato de collar.
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Especies menores: avistajes de macá gris, burritos y doraditos.
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Zancudas y mamíferos: colonias de garzas reales compartiendo el espacio con mamíferos mayores de la región que acuden a hidratarse en las márgenes del espejo de agua.
Un mirador de 10 metros para potenciar el ecoturismo
Además del incalculable valor ambiental, el llenado de El Suri reconfigura por completo la oferta recreativa para los viajeros que buscan turismo de aventura. El humedal se encuentra emplazado estratégicamente a muy corta distancia del sendero principal de uso público del Parque Nacional.
“Por el sendero de Los Corrales se puede acceder al mirador”, puntualizó Almeida respecto a la infraestructura disponible para los visitantes. “Desde el mirador de 10 metros de altura, se aprecia muy bien la laguna en toda su dimensión y también parte del paisaje del Parque Nacional El Impenetrable. Ahora con la laguna, el paisaje ha cambiado y va a empezar a cambiar la vegetación acuática”, agregó el especialista, invitando a los amantes del ecoturismo a disfrutar de esta postal única.
Cabe recordar que El Impenetrable chaqueño resguarda un área de 128 mil hectáreas compuestas por densos bosques de algarrobos, palo santo, quebracho colorado, además de pastizales y bañados naturales.
En su fauna nativa sobresalen animales en peligro crítico de extinción como el yaguareté, el oso hormiguero, el tapir, el aguará guazú y la tortuga yabotí. Las autoridades recordaron que los interesados en coordinar visitas, alojamientos y traslados pueden consultar la plataforma digital oficial del destino.