Adrián tenía 58 años, era argentino y desde hacía varios años trabajaba como guardavidas en Mallorca, uno de los destinos turísticos más exclusivos de España. El hombre falleció de manera trágica durante la madrugada del jueves, cuando un incendio arrasó parte del edificio donde vivía en Magaluf, una localidad costera del municipio de Calvià.
El fuego se declaró a las 5.23 de la mañana en una vivienda ubicada en la tercera planta de un complejo residencial. Minutos después llegó la primera patrulla de la Policía Local, pero los agentes constataron que era imposible acceder al interior debido a la gran acumulación de humo.
Según las primeras hipótesis, las llamas se habrían originado por un cortocircuito en una heladera. Los residentes intentaron apagar el fuego sin éxito y el incendio se propagó rápidamente hacia los pisos superiores.
De acuerdo con la información que pudo reconstruir Clarín, Adrián (cuyo apellido no trascendió) murió en las escaleras del noveno piso mientras intentaba ayudar a otros vecinos a evacuar el edificio. También murió una mujer y hubo varios heridos. Las víctimas fatales se encontraban en departamentos distintos, y la Guardia Civil lleva adelante la investigación.
El incendio obligó a evacuar 22 unidades que estaban ocupadas al momento del siniestro. En total, 44 vecinos del edificio se vieron afectados por las consecuencias del fuego.
Mientras avanzan las pericias, la hermana de Adrián llegó este sábado a Mallorca para acompañar los trámites de rigor.