A pocos días de que el Gobierno le adjudique definitivamente la concesión por 25 años sobre la Hidrovía, el consorcio integrado por la dragadora belga Jan de Nul y la firma de servicios Servimagnus les explicó a los usuarios de la vía navegable la polémica desatada esta semana por su competidor, DEME, que propuso una nueva licitación con una tarifa 17,4% más baja.
Tanto Jan de Nul como DEME propusieron cobrar la misma tarifa de peaje, la mínima dispuesta por el Gobierno en la licitación: 3,80 dólares por cada tonelada de registro neto en una primera etapa, hasta tanto se profundice el dragado.
Se trata de una baja de 13,5% respecto a los valores vigentes, de US$ 4,30.
Jan de Nul fue preadjudicada, por haber tenido la mejor oferta técnica, a criterio de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).
Tras la preadjudicación, DEME le avisó al ministro de Economía, Luis Caputo, que la tarifa mínima era más alta que el precio propuesto en la licitación anterior, a principios de 2025. Y ahora Jan de Nul salió a responder que ese precio es producto de "omisión del pago de impuestos, falta de inversión adecuada y necesaria y errores de cálculo de ingresos, incluyendo el cobro de peajes en exceso al máximo permitido".