El temporal extremo en la cordillera mendocina tiene en vilo no solo a los centros de esquí sino a los transportistas, ya que la ruta 7, camino a Chile, permanece clausurada, principalmente en la zona fronteriza, a unos 30 kilómetros del cruce al vecino país. El paso internacional Cristo Redentor está totalmente incomunicado y las duras inclemencias del tiempo se mantendrían hasta mediados de agosto, según estiman los meteorólogos.
Incluso estos eventos extremos, por incidencia del fenómeno El Niño, podrían repetirse hasta el inicio de la primavera, amplían los especialistas.
Mientras se aguarda alguna “ventana climática” de peso que permita avanzar en la habilitación por tramos del corredor bioceánico, los choferes de los rodados de carga siguen aguardando, en su mayoría en el este provincial, más cerca de San Luis, pero también en localidad montañosa de Uspallata, ubicada a unos 80 kilómetros de la frontera con Chile.
En total, más de 1.500 camiones esperan en territorio mendocino la voz de aviso para retomar el viaje a Chile: unos 900 vehículos se encuentran en el playón de la estación de servicio Eloy Guerrero, en la comuna esteña de San Martín, mientras que unos 600 rodados están aparcados entre los cerros, en el mega estacionamiento del Área de Control Integrado (ACI) de Uspallata, según contaron a la prensa desde la Coordinación Operativa de Frontera.
“No es fácil pasar varios días en la montaña, pero tenemos que ser agradecidos por la asistencia que recibimos, ya sea en mercadería y sanitaria. Sin embargo, se necesita más infraestructura y servicios para poder pasarla mejor y con alguna comodidad. Estamos casi todo el tiempo adentro del camión”, expresó a este diario Carlos, un transportista chileno, varado en Uspallata desde hace una semana, por lo que cruza los dedos para que todo se acelere.
“El trabajo es día a día, y hora tras hora, con un temporal tan importante de nieve. Cuando se permita se avanzará. No es fácil hacer los trabajos de limpieza. Vialidad Nacional está a full haciendo las tareas para ir despejando la ruta”, explicó a este diario una fuente del sector aduanero, recordando además que esta semana se evacuaron a más de 100 personas, entre pobladores, turistas y trabajadores de la zona.
Parques de nieve
La espera también se vive con ansiedad en los parques de nieve, sobre todo en el histórico complejo Penitentes y en Los Puquios, que se encuentran trabajando, con personal reducido, sobre las pistas y las áreas de servicios para tener todo listo en caso de que se adelante la apertura. Hasta ahora, se puede llegar a la localidad montañosa de Punta de Vacas, a unos 15 kilómetros de los centros de esquí y a 30 kilómetros del límite con Chile. Hasta esta zona solo se permite llegar con la portación obligatoria de cadenas. Por caso, esta semana hubo jornadas con más de 4.000 turistas que lograron estar en contacto con la nieve.