El presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel, enfrentados desde hace meses, volverán a cruzarse en público esta semana, en la vigilia por el Día de la Independencia que se llevará a cabo durante la noche del miércoles en la provincia de Tucumán.
La actividad, organizada por el gobernador Osvaldo Jaldo, tendrá lugar el próximo 8 de julio por la noche frente a la Casa Histórica de Tucumán.
“Tucumán no excluye a nadie”, remarcó el mandatario provincial, quien optó por invitar a todas las autoridades nacionales sin excepciones, evitando involucrarse en una disputa que ya se transformó en una de las principales tensiones internas de La Libertad Avanza.
Tanto Milei como Villarruel confirmaron su asistencia al acto, que tendrá un fuerte valor simbólico para el ultraderechista, quien en julio de 2024 eligió el mismo escenario para firmar el denominado Pacto de Mayo junto a 18 gobernadores, uno de los hitos políticos más importantes de su gestión.
La importancia que la Casa Rosada le asigna a la ceremonia quedó reflejada en otra decisión relevante: según trascendidos, uno de los motivos que explican la cancelación del viaje presidencial a Estados Unidos para participar de los festejos por la independencia norteamericana impulsados por Donald Trump fue precisamente la presencia de Milei en Tucumán.
El reencuentro entre Milei y Villarruel llega apenas semanas después de la escena que expuso públicamente la fractura entre ambos durante los festejos por el Día de la Bandera en Rosario. Allí, según registraron las cámaras, Milei evitó saludar a su compañera de fórmula y Villarruel respondió con un gesto igualmente contundente al darle la espalda durante la entonación del Himno Nacional.
Finalizado el acto en Rosario, la vicepresidenta acusó al entorno presidencial de falta de respeto institucional y cuestionó la presencia de dirigentes cercanos al oficialismo en el acto.
La distancia política entre ambos se viene profundizando desde hace meses, por diferencias en temas de gestión, estrategia política y armado territorial, además del creciente aislamiento de Villarruel respecto del núcleo duro que rodea al Presidente.
En ese marco, fuentes parlamentarias sostienen que la vicepresidenta ha reforzado una agenda propia desde el Senado, buscando diferenciarse de algunas decisiones del Ejecutivo.
Página 12