Pese a los intentos de Ricardo Quintela de mostrar una postal de unidad, el peronismo volvió a exhibir sus divisiones internas en La Rioja, durante el acto en homenaje a monseñor Enrique Angelelli, asesinado durante la dictadura militar en 1976.
Si bien asistió el diputado nacional y jefe de La Cámpora Máximo Kirchner, el encuentro estuvo marcado por la ausencia del gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien aspira a competir como candidato a presidente en las próximas elecciones. Kicillof quiso eludir la foto y mandó como representante a María Cristina Álvarez Rodríguez, su jefa de asesores. Tampoco concurrió Sergio Massa, quien esquiva el enfrentamiento entre Kicillof y La Cámpora. Massa envió como delegados a Cecilia Moreau y Diego Giuliano, titular del Frente Renovador.
Pese al faltazo del gobernador bonaerense, Quintela consideró que la cumbre formaba parte del “proceso de unidad” que debe transitar el peronismo.
Desde el lado de Kicillof en tanto, Carlos Bianco, su mano derecha, participó en paralelo de un acto en Entre Ríos para lanzar el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en ese distrito-, Quintela abogó por evitar la división del peronismo. “Estamos en el proceso de unidad mayoría de los dirigentes. Gracias a Dios hay una voluntad política expresa de que nos unamos”, planteó.