n El Gobierno aplicó ayer una fuerte reorganización en la quinta de Olivos, motivada -según aseguraron fuentes oficiales- por una serie de “filtraciones” sobre la actividad de Javier Milei y de su círculo más cercano.
El Gobierno confirmó que los despedidos son 12, dentro de ellos el hasta hoy intendente de Olivos, Osvaldo Javier Sosa.
Asimismo, la Casa Rosada traspasó la responsabilidad de la quinta a la Casa Militar, la fuerza que protege al Presidente en la diaria y que depende exclusivamente de la secretaria general, Karina Milei.
El proceso iniciado este jueves incluye despidos y reasignación de tareas respecto del personal de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, un área que se diluye con el nuevo esquema.
“Se encuadra en una serie de filtraciones que le han hecho llegar al Gobierno. Entonces, se decidió un refuerzo de la seguridad”, informaron fuentes oficiales sobre este golpe de timón en el lugar donde habita Milei.
“La decisión es de seguridad. Se hizo una investigación que determinó que hay un riesgo para la información y también para la seguridad, por eso la determinación sobre estos empleados”, refirieron ante la consulta de este medio.
Asimismo, precisaron que la Casa Militar tendrá, además de la protección, el comando de la administración de Olivos, pero aclararon que eso no está vinculado a que todas las tareas vayan a ser realizadas por personal de esa fuerza o que tenga rango militar.
“No quiere decir que los militares hagan actividades de civiles. Pero las personas que tengan relación con el Presidente van a trabajar bajo las órdenes de Casa Militar”, desglosaron desde el Gobierno.
En medio de una catarata de versiones extraoficiales, fuentes autorizadas negaron que hayan existido problemas con los perros de Milei. “Son mentiras”, comentaron.
El jefe de ATE Capital, Daniel Catalano, contó sobre los despedidos en la quinta: “No los dejaron entrar. Los mandaron a sus casas a esperar el telegrama”.
El gremialista aseguró que a los empleados tampoco les dieron motivos para las desvinculaciones y detalló que entre los echados hay personal de jardinería, administrativo y de cocina, entre otros rubros. “Una de las personas está de licencia por cáncer”, denunció el sindicalista. En el Gobierno no respondieron respecto de este último punto.
Por su parte, el titular de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, adelantó que el gremio entró en “alerta” y que podría haber medidas de fuerza. “¿De verdad algunos siguen pensando que no está loco? ¿En serio va a despedir a los trabajadores de la quinta presidencial? No se lo vamos a permitir. Falta poco para que diga que lo quieren envenenar, como pensaba Calígula”, arremetió Aguiar contra Milei.
El ahora exintendente de Olivos, Osvaldo Javier Sosa, había llegado a ese rol por su parentesco con María Belén Agudiez, la subsecretaria de Planificación General que pertenece al círculo cerrado de Karina Milei.
El Ejecutivo hizo el anuncio de las nuevas disposiciones a través de un comunicado oficial en las primeras horas de la tarde.
“La Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del presidente de la Nación y de su familia, con el objetivo de fortalecer la seguridad y al mismo tiempo facilitar los procesos administrativos internos”, dijeron en esa nota de prensa.
En el texto, evitaron hablar de las filtraciones y alegaron solamente que los cambios se debían a la necesidad de “elevar los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno en el marco de la escalada de la inseguridad a nivel global y de la visita del Papa León XIV a la Argentina”