La pobreza alcanzó al 32,3% de la población en los principales centros urbanos del país durante el primer semestre del año, lo que, al extrapolar el indicador al total nacional, equivale a unos 15,56 millones de personas. Sin embargo, la incidencia fue significativamente mayor entre los menores de 14 años, grupo en el que llegó al 44,5%, 3,2 puntos porcentuales por encima del segundo semestre de 2025. De ese total, el 10,8% se encuentra en situación de indigencia.
Siguiendo la tendencia histórica, los niños de 0 a 14 años fueron el grupo con mayor incidencia de la pobreza, seguidos por las personas de 15 a 29 años, con 36,9%; de 30 a 64 años, con 28,8%; y de 65 años y más, con 14,8%.
“Los niños de 0 a 14 años registraron el menor aumento relativo (+4% o 165.000 personas más), pero un aumento importante en indigencia (+21% o 175.000 personas más), posiblemente por el fuerte aumento de la Canasta Básica Alimentaria (CBA)”, señaló el IERAL.
En este sentido, según el Indec, el ingreso per cápita familiar creció en promedio un 11,5% durante el período, mientras que la CBA subió un 21,4% y la Canasta Básica Total (CBT), un 19,6 por ciento. Esa brecha redujo el poder adquisitivo de los hogares más vulnerables.
El centro de estudios de la Fundación Mediterránea indicó que el aumento de la pobreza se concentró principalmente en edades con fuerte participación en el mercado de trabajo. Casi la mitad de las nuevas personas en situación de pobreza (919.000) tiene entre 30 y 64 años. Le siguen los jóvenes de 15 a 29 años, con 481.000 personas más. En conjunto, ambos grupos suman cerca de un 1,4 millones de personas, unas 7 de cada 10 del incremento del último semestre. En términos relativos, el mayor aumento se produjo entre los mayores de 65 años.