La víctima tenía apenas 13 años cuando fue sometida a una “unión forzada de hecho” o matrimonio infantil con un joven de 20 años. Los padres de la adolescente recibieron 825.000 pesos. La chica, durante el “rito matrimonial” fue “obligada a tener relaciones sexuales tres veces” y quedó embarazada. Fue madre. Todo transcurrió entre marzo de 2022 y diciembre de 2024. Durante ese tiempo, la menor fue golpeada, quemada con cigarrillos y agua caliente, insultada y amenazada.
En mayo pasado, un matrimonio de la comunidad gitana y su hijo fueron condenados a la pena de diez años de prisión por el delito de trata. La sentencia del juez Daniel Doffo, integrante del Tribunal Oral Federal (TOF) de San Juan, que también incluía una reparación económica de 75 millones de pesos para la víctima, fue recurrida por la defensa de los tres imputados al entender considerar que “no se acreditó una relación forzada ni la finalidad de explotación y aseguró que la víctima siempre se refirió positivamente su vínculo con el joven, que la relación y el casamiento fueron voluntarios y negó haber sufrido violencia o aprovechamiento”.
Pero, en las últimas horas, el juez Daniel Petrone, integrante Cámara Federal de Casación Penal, confirmó la sentencia de primera instancia.
El magistrado rechazó la impugnación que presentaron los tres imputados y consideró que la pertenencia de los imputados a la comunidad gitana y la invocación de sus usos y costumbres “no constituyen fundamento válido para sustraerse de la responsabilidad penal”, según informó el sitio de noticias de la Procuración General de la Nación, www.fiscales.gob.ar.
Según el expediente judicial, Isabel y Alberto Cristo sometieron a V.S.Y., de 13 años, a una unión forzada de hecho o matrimonio infantil con su hijo Franco, de 20 años, entre marzo y abril de 2022, en Neuquén.