Una patrulla de la Policía de Corrientes recorría la zona de las calles César Álvarez y Pedro Moresi cuando fue interceptada por personas que pedían ayuda para un niño de 3 años. El menor se había atragantado, estaba inconsciente y tenía dificultades para respirar. Sin embargo, tras un rápido accionar, fue salvado y trasladado al hospital.
El episodio ocurrió el jueves por la tarde y, tras la alerta de los vecinos, una mujer llegó hasta el patrullero con el niño en brazos y con signos de asfixia por atragantamiento.
De inmediato, los policías organizaron el traslado al Hospital Pediátrico Juan Pablo II. Durante el recorrido, la cabo Maira González le practicó la maniobra Heimlich para desobstruir las vías respiratorias y el niño expulsó el objeto por la boca, por lo que recuperó la respiración y la respuesta a los estímulos.
Finalmente, llegó al hospital, donde recibió atención médica especializada y quedó en observación en el servicio de emergencia. En el traslado también participaron el sargento Ramón Ojeda, quien coordinó el pedido de apoyo al 911, y el cabo Marcelo Molina quien manejó el patrullero.