La Justicia Federal en Corrientes confirmó este martes el procesamiento con prisión preventiva para el empresario Federico Cheme por narcotráfico, con lo cual se allana el camino a un juicio en el que compartirá imputación con otras tres personas.
La decisión fue tomada por la Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes, integrada por los jueces Ramón Luis González y Fermín Ceroleni, que rechazaron los recursos de las defensas de Cheme, tanto como de Cecilia Mercedes Romero, Oscar Eduardo Wirz y Norberto Adrián Molina, los otros imputados.
Sus abogados habían intentado anular los procesamientos dictados por el juez que tiene la causa en septiembre del año pasado, pero tuvieron oposición de la Fiscalía Federal de Distrito en articulación con la procuraduría nacional especializada en drogas, Procunar.
Los cuatro fueron hallados por la Policía de Corrientes en pleno intercambio, con 2,160 kilogramos de cocaína el 23 de junio de 2025 por la noche en el barrio Laguna Seca de Corrientes.
De ser encontrados culpables, los imputados podrían afrontar penas que van de 6 a 20 años de prisión, según infirmaron a El Litoral fuentes de la causa.
En la resolución de este martes, los jueces dejaron marcados conceptos contundentes de cómo se realizaban las maniobras por las que terminaron procesados por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravada por la participación de tres o más personas.
Roles definidos
En este sentido, la estructura de intervención de los imputados revela una clara distribución funcional de roles, según precisaron los magistrados y detallaron:
-Cheme asume la dirección y coordinación general, estableciendo contactos, organizando tiempos y lugares y vinculando a los distintos intervinientes con el eventual destinatario final.
-Wirz actúa como enlace logístico, articulando los movimientos y transmitiendo información relevante para asegurar la concreción del plan.
-Molina se vincula con la disponibilidad material de la sustancia, en tanto es aprehendido en el contexto en que se produce el secuestro de los 2.160 gramos de cocaína.
-Romero se encontraba en el interior del Toyota Etios -vehículo en el que se hallaba el estupefaciente- en el momento en que se produce el acercamiento de los otros intervinientes, lo que la sitúa en una posición de co-disponibilidad del objeto del delito.
En prisión a la espera del juicio
Uno de los puntos que la Cámara también definió fue ratificar que a la espera del juicio los imputados deben permanecer en prisión preventiva. Se sabe que Cheme, por caso, cumple con el arresto en la Comisaría 1ra de esta capital.
No obstante, por una decisión del Juzgado Federal 1 a cargo de Gustavo Fresneda, que tiene desde el inicio la causa, el empresario se encuentra dentro de un periodo de 90 días de prórroga de la preventiva, luego de que su defensa reclamara que se disponga un plazo exacto.
La Cámara había ordenado al juez de primera instancia que le imponga a Cheme un plazo razonable de prisión preventiva, pero en el caso de los otros imputados, rechazó las solicitudes, según refieren fuentes con acceso al expediente. Atento a ello, es que podrían permanecer -según lo indica el Código Procesal anterior- hasta dos años a la espera de juicio sin recuperar la libertad.
Los imputados fueron detenidos en junio del año pasado, y las actuaciones se encontraban radicadas en la Cámara desde octubre, que accedió en las últimas horas a resolver la situación procesal. Hasta la actualidad llevan 10 meses de prisión preventiva.
La noche de la detención
La última noche en libertad del organizador de shows fue el lunes 23 de junio de 2025 cerca de las 23, en una rotonda interna ubicada entre las calles Larrea y Sussini del barrio Laguna Seca. Allí encontró personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas y Crimen Organizado de la Policía de Corrientes a Cheme y Wirz, que se habían bajado de una suv Honda HR-V y a Romero y Molina, que permanecían a bordo de un Toyota Etios y con su niña de 4 años de edad junto a ellos.
Los dos vehículos habían llegado desde Resistencia, Chaco, y permanecían en Corrientes en sitio y hora indicadas por Cheme al solo fin de que Molina y Romero transfieran la carga al empresario, que iba junto al nexo de la maniobra, Wirz, según se sospecha hasta la actualidad y sobre la base de las pruebas recolectadas.
En ese sentido, una de las principales fuentes de las evidencias recogidas hasta ahora fueron los teléfonos de los sospechosos. Allí se descubrieron mensajes que hablan de los roles y las pautas de acción, como por ejemplo, que Cheme ya habría tenido ubicada la droga para su venta a un presunto comprador, individualizado en la investigación como el abonado de un teléfono cuyo prefijo es 3625, que corresponde a Resistencia y sus alrededores.