Minutos antes de las 19.30 del jueves, un hombre bajó de su camioneta y le efectuó al menos dos balazos a Lucas Gastón Guzmán (39 años) quien cayó muerto en el acto sobre avenida Héroes de Malvinas de la localidad de Santa Lucía.
Nadie podía creer lo que había pasado ni entendía la saña con la cual actuó Geranio Elías Sánchez, (30 años), quien en ese momento se movilizaba en su camioneta Ford Ranger roja, en compañía de su padre.
Fuentes de la causa revelaron que detrás de ese sangriento desenlace se oculta una trama que incluye un delito de abuso sexual, y una disputa de vieja data con antecedentes de discusiones y peleas. Ambos, son oriundos de la localidad de Yatayti Calle, población que queda a 23 kilómetros de allí, aún dentro del departamento Lavalle.
“Cada vez que se encontraban distutían, se peleaban, pero nadie creía que iba a terminar de este modo”, describió a El Litoral el periodista Juan Cruz Velásquez.
Trama familiar, una condena por abuso y el peritaje
Los investigadores revelaron que el suegro de Guzman -fallecido- fue condenado hace dos años por el delito de abuso sexual, donde la víctima fue la hija de Sánchez -homicida. Desde entonces, el vínculo entre ambos fue tenso y con el correr del tiempo se agravó, hasta que este jueves acabó de la peor manera.
Sánchez había llegado a Santa Lucía con su papá para realizar algunas compras. De hecho, en la caja de la camioneta que amaneció frente a la Comisaría local, quedó la mercadería adquirida.
Además, dentro del habitáculo de la Ford Ranger dejó el arma de fuego que este viernes al mediodía fue peritada por orden de José Omar Caseré titular de la Unidad Fiscal de Investigación Rural y Ambiental (Ufic).
Para cumplir con esta diligencia intervino el perito en balística Matías Storti, que analizó y realizó un informe al revólver marca Taurus calibre 32 tenía cuatro cartuchos percutados y dos intactos.
Además, como parte de las disposiciones legales, a Sánchez, le practicaron el correspondiente dermotest para determinar si presenta restos de pólvora en sus manos, lo cual también será elevado al expediente que permanece en manos del Ministerio Público.
El acusado del hecho permanece alojado en la dependencia policial, a la espera del avance de la causa.