Tres hermanos fallecieron el viernes alrededor de las 18:30 en un choque frontal sobre la Ruta Nacional 118, cerca de la localidad de Tatacuá. El hecho adquiere un tinte aún más trágico, ya que las víctimas viajaban hacia la localidad de Santa Rosa para asistir al velorio de un cuarto hermano, identificado como Carlos Sotelo.
Fuentes policiales confirmaron que los fallecidos son María Delia Sotelo, Mario Donato Coseres y Faustina Sotelo.
Los tres se trasladaban desde Corrientes Capital en un Chevrolet Corsa Classic gris que terminó aplastado por un camión con acoplado.
El vehículo de carga era conducido por Hugo Hernán Antúnez, un joven de 20 años oriundo de Saladas.
El impacto fatal ocurrió en el kilómetro 36, en el sector conocido como "la curva de Tatacuá", un lugar con historial de fatalidades en siniestros viales.
Las pericias preliminares establecieron que el Corsa se habría cruzado de carril en el momento exacto en que el camión avanzaba en sentido contrario.
Tras la colisión, ambos rodados despistaron hacia la banquina donde terminaron entre los altos pastizales, quedando el automóvil semienterrado y con la cabina del camión encima de su estructura.
Los tres ocupantes del auto murieron de forma inmediata.
Horas más tarde, bomberos voluntarios de Tatacuá y Tabay lograron extraer los cuerpos de entre los hierros retorcidos.
El operativo de rescate y remoción finalizó cerca de las 00:30 de este sábado, tras un intenso trabajo en una zona de difícil acceso que requirió el uso de una retroexcavadora aportada por la Intendencia de Tabay, según detalló el portal de FM La Ruta.
El fiscal de Santa Rosa, Carlos Daniel Lezcano, intervino de urgencia en el caso y ordenó las pericias mecánicas y accidentológicas de rigor.
Entre las medidas de protocolo, se le practicó un test de alcoholemia al chofer del camión que arrojó resultado negativo (0,0 gramos de alcohol en sangre).
Las autoridades también confirmaron que el transporte de carga circulaba con toda su documentación en regla.
Finalmente, los cuerpos de las víctimas fueron trasladados al hospital "María Auxiliadora" de la localidad de Saladas para los exámenes cadavéricos correspondientes, mientras la comunidad acompaña a una familia devastada por la acumulación de tragedias.