Una persecución que inició en la zona de Sauce Corrientes y concluyó al norte de Entre Ríos entre el jueves y viernes concluyó con la detención de dos personas en un Mercedes Benz color gris plata cargado con 260 kilos de cocaína valuada en 4 millones de dólares.
Se trataba de Carlos Manuel Fiordelino, (53 años) un santafesino radicado en Corrientes y un correntino de 19, identificado como Benjamín Ariel Maciel quienes trataban de escapar en el vehículo con la patente AD484CZ (duplicado), el cual había comprado hace dos meses, según informó la Policía entrerriana.
Fiordelino es considerado un peso pesado del narcotráfico y en la década pasada era uno de los 10 hombres más buscados del país. Nació en Rosario, hijo de un comisario retirado, acumuló decenas de causas penales a lo largo de su vida. La cercanía con la fuerza de seguridad le permitió operar durante décadas en las sombras de Rosario y sus alrededores.
El capítulo que lo volvió notorio a nivel nacional ocurrió en marzo de 2011, en la localidad de Funes, en el Gran Rosario cuando fue detenido con 55 kilos de marihuana y una pistola, tras enfrentarse a tiros con la Policía.
Sin embargo el 5 de junio de ese mismo año, Fiordelino salió caminando de la Alcaidía Mayor de Jefatura de Rosario. La fuga desencadenó una investigación interna que desembocó en la detención de un comisario y un agente, entre otros, acusados de haberle abierto deliberadamente las puertas al narcotraficante.
Durante los 5 años siguientes, logró mantenerse prófugo, y se manejó con siete identidades falsas. El Ministerio de Justicia lo incluyó en su lista de los 10 delincuentes más buscados del país.
La situación finalizó en la madrugada del domingo 17 de julio de 2016, cuando paró a cargar nafta con un BMW blanco que conducía en una estación de servicio YPF sobre la ruta 26 en Tortuguitas, Buenos Aires.
Lo acompañaban su pareja y además una camioneta Mercedes Benz Sprinter con dos ocupantes.
Un llamado anónimo lo delató y derivó en un operativo a cargo de la división Drogas Ilícitas de Zárate-Campana bajo las directivas del juez federal Adrián González Charvay.
En el asiento trasero del vehículo encontraron un fusil de asalto M4 calibre 223, que no tenía número ni licencia, un kilo de marihuana paraguaya, más de 100 municiones Magtech y una pistola Bersa con silenciador.
Fiordelino, gozaba del beneficio de la libertad condicional que le había otorgado el Tribunal Oral Federal (TOF) de Rosario N° 1 y fijó domicilio en la provincia de Corrientes.
Esta nueva detención se dio cuando circulaba por la Ruta 28 en el automóvil de alta gama con una de sus ruedas delanteras sin neumático, apoyada directamente sobre la llanta. En presencia de testigos, se secuestraron pequeñas cantidades de marihuana y cocaína, alrededor de 300.000 pesos en efectivo y un teléfono celular.
Pero a pocos metros del lugar donde fueron detenidos los sospechosos, el personal de la Policía de Entre Ríos encontró varios bolsos y mochilas que habían sido descartados durante el intento de fuga.
“Dentro de los bolsos y mochilas había 250 ladrillos. El estudio de narcotest confirmó que se trataba de clorhidrato de cocaína, con un peso de 260 kilos, y con un valor de casi cuatro millones de dólares”, sostuvieron las fuentes judiciales consultadas.
Tras el hallazgo de los bolsos y mochilas donde estaba la cocaína, la jueza Ramponi ordenó un rastrillaje.
“A unos 30 metros de donde fueron hallados los ladrillos de marihuana, los uniformados encontraron una pistola calibre 9 milímetros con balas, cargadores, otro teléfono celular y un cuchillo”, dijeron fuentes del caso.
Ambos serán indagados por la jueza federal de Concordia, Analía Ramponi, y el secretario penal Alan Bergdolt, a cargo de la investigación.